Por José Gregorio Aguilar

La Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento aprobó un punto de acuerdo por el que se exhorta a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a la Comisión Nacional del Agua y a los gobiernos de 20 estados, emitir declaratoria de emergencia ante la fuerte sequía que afecta a amplias zonas de la geografía nacional, informó el diputado federal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Juan González Lima, integrante de dicha Comisión.

En este sentido, adelantó que con el fin de apoyar a los estados que padecen de estrés hídrico, se creará un fondo de sequía de por mil millones de pesos.

Tamaulipas de hecho es una de las entidades que enfrenta una de las peores sequías de los últimos cuarenta años debido en parte a que la presa Vicente Guerrero se encuentra en niveles críticos de almacenamiento y las , en verano, han superado los 40 grados centígrados.

Las entidades más afectadas por la escasez de agua, que aunado a la disminución en los volúmenes de precipitación pluvial de la temporada del año, agravó aún más la sequía en muchas regiones del país como Aguascalientes, Coahuila, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Zacatecas, Veracruz y Tamaulipas.

El promedio de almacenamiento de las presas del país está en un 49 por ciento de la capacidad total del embalse, con tendencia a reducirse dado la baja en los niveles y la frecuencia de las precipitaciones que en el presente año han sido de un 60 por ciento menos frente a la media de las últimas tres décadas; situación que ha puesto en alerta al sistema productivo en general, en particular las actividades agrícolas y ganaderas.

La falta de agua suficiente para riego está generando ya reducciones de consideración en la superficie de siembra. Una situación que no es nueva en el campo mexicano, dado que ha estado presente en los ciclos agrícolas de los años recientes ante la recurrente disminución en los niveles de embalse de las presas.

La baja en la disponibilidad de agua para el sustento de las actividades primarias, que son las que por sus características demandan mayor volumen de suministro del líquido, ha dejado sentir sus efectos negativos también en la ganadería, cuyos productores sufren la pérdida acumulada de sus hatos, dado el estiaje de los años recientes.