Enrique Jonguitud

Ciudad Victoria, 25 de agosto.- El agua que llega a los hogares de Tamaulipas a través de la red pública es apta para el consumo humano, de acuerdo con la vigilancia sanitaria que realiza la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS).

Mario Alberto Rebolledo Urcádiz, titular de la COEPRIS, informó que actualmente el agua de la red pública mantiene un nivel de cloración superior al 96 por ciento, como parte de las acciones implementadas para garantizar que el líquido cumpla con las condiciones sanitarias.

El funcionario explicó que la vigilancia se mantiene de manera permanente en 297 puntos distribuidos en diferentes municipios de Tamaulipas, donde se realizan mediciones semanales para revisar las condiciones y calidad del agua que abastece a la población.

Rebolledo Urcádiz reconoció que pueden presentarse pequeñas variaciones en los niveles de cloro, principalmente en comunidades pequeñas y algunos municipios, aunque sostuvo que estos descensos no representan un riesgo para la salud de los habitantes.

El titular de la COEPRIS aseguró que el agua que llega directamente de la llave puede ser consumida por las familias tamaulipecas, debido a que los controles sanitarios permiten verificar que el líquido conserve las condiciones necesarias para su consumo.

De acuerdo con las autoridades sanitarias estatales, las mediciones realizadas en los puntos de vigilancia permiten detectar oportunamente cualquier modificación en los niveles de cloración y determinar si existe alguna condición que pudiera representar un riesgo para la población.

Rebolledo Urcádiz sostuvo que los niveles de cloración registrados en la red pública de Tamaulipas respaldan la seguridad sanitaria del agua, por lo que descartó que actualmente exista un problema generalizado que impida su consumo en los hogares del estado.

La COEPRIS mantendrá la supervisión permanente en los 297 puntos establecidos en Tamaulipas para verificar la calidad del agua y detectar cualquier variación, con el objetivo de mantener las condiciones de potabilidad y proteger la salud de la población.