¿Te has preguntado alguna vez por qué la acupuntura te hace efecto? Hasta ahora, el funcionamiento de esta terapia a nivel biológico como analgésico era casi un misterio para la mayoría de gente, pero estudios recientes nos aportan una nueva visión del mecanismo de la acupuntura.
Se ha demostrado que en los tejidos de la zona donde se hace acupuntura, aumenta la concentración de adenosina, una sustancia que es un analgésico natural muy eficaz. Ésta es la responsable de que la acupuntura resulte eficaz.
En estas investigaciones se demuestra que la acupuntura provoca una reducción del dolor así como un aumento significativo de la concentración extracelular de adenosina en la zona de la inserción de la aguja. Esta idea resulta clave para comprender el proceso biológico de funcionamiento de la acupuntura.
La acupuntura no solo sirve para calmar el dolor, también pretende sanar al organismo mediante la inserción subcutánea de largas y finas agujas metálicas. En la actualidad, se ha ido extendiendo por todo el mundo como terapia complementaria o alternativa, cada vez más avalada por la comunidad científica.
El efecto analgésico es el más conocido, por lo que su uso más extendido es el de calmar el dolor de numerosas patologías pero también alivia otros síntomas: expectorar la mucosidad si se padece sinusitis, disminuir el reflujo gástrico en situaciones de hernia de hiato, mejorar secuelas de accidentes cerebrovasculares (ictus) e, incluso, disminuir los efectos secundarios de la quimioterapia, como náuseas y vómitos.
En una sesión de acupuntura, la aguja se introduce en la piel y se deja por unos 20 minutos. Puede hacerse girar o incluso aplicar un pequeño impulso eléctrico dependiendo del efecto que se quiera obtener.
Cómo la acupuntura trata el dolor