Luego de amputarle el pene a un paciente para detener la expansión de un cáncer, el Hospital General de Massachusetts de la ciudad de Boston confirmó que sus médicos lograron el primer transplante de pene en Estados Unidos.
Mediante un procedimiento que se prolongó durante 15 horas, la semana pasada, los especialistas lograron transplantar a Thomas Manning, de 62 años de edad, el pene donado de un paciente que había fallecido.
El diario The New York Times (NYT) –primer medio en dar a conocer la información– destacó que Manning podría orinar de manera normal en las próximas semanas, así como recuperar sus funciones sexuales en un periodo que podría llevar algunos meses.
“Quiero volver a ser quien yo era antes”, declaró Manning al NYT, quien decidió hacer público su caso para dar a esperanza a otros hombres que sufren de cáncer genital u otras lesiones en el pene.