Consumir más oxígeno puede ayudar a sanar muchísimas enfermedades (dolor crónico, asma, problemas digestivos, depresión y otras condiciones relacionadas con el estrés). ¿Cómo puedes hacerlo? Cambiando la forma en que respiras. «Si tuviera que dar un solo consejo sobre cómo vivir mejor, sería aprender a respirar correctamente», comenta el doctor Andrew Weil, pionero en el campo de la Medicina Integral, al sitio oprah.com.

Técnicas de respiración correcta

Respiración con el diafragma

Cómo ayuda: mejora la circulación sanguínea, alivia el estrés y ansiedad y ayuda en la recuperación de pacientes que recibieron quimioterapia.
Cómo hacerla:
1. Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas. Coloca una mano debajo de tus costillas y la otra en tu pecho.
2. Inhala lentamente por la nariz inflando tu estómago
3. Exhala sin separar los labios, tensa los músculos abdominales y luego deja que se contraigan. La mano en tu pecho debe mantenerse inmóvil durante la inhalación y exhalación.
Realiza este ejercicio tres veces al día, en sesiones que duren de cinco a diez minutos y poco a poco aumenta el tiempo.

Respiración alternando los orificios nasales

Cómo ayuda: reduce la presión sanguínea y ayuda a las funciones cognitivas espaciales.
Cómo hacerla:
1. Tapa tu orificio nasal derecho con tu pulgar derecho e inhala lentamente por tu orificio izquierdo.
2. Tapa tu orificio nasal izquierdo usando tu dedo meñique y anular izquierdos, retira el pulgar derecho de su posición y exhala con tu orificio nasal derecho.
3. Repite el movimiento hasta cumplir tres sets.
Realiza este ejercicio dos veces al día, añadiendo un set cada semana, hasta que llegues a diez rounds al día, todos los días. Repite cuando te sientas especialmente estresado.