Dr. Jorge Alfredo Lera Mejía
En fechas recientes (Sandra de la Fuente, La Verdad, 23/4/2014), el Dr. Héctor Manuel Cappello García, director del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Regionales de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), informó que presentará la propuesta preliminar para constituir el “Consorcio Institucional Educativo para el Desarrollo Petrolero del Noreste de Tamaulipas”.
La semana pasada, el Congreso de la Unión aprobó por mayoría, las leyes secundarias en materia energética, por lo que la “reforma Energética” que fue aprobada en lo general el pasado diciembre de 2013, finalmente fue saldada en lo particular y fue Promulgada por el presidente de la Republica, Lic. Enrique Peña Nieto, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado lunes 11 de agosto de 2014. El Presidente encabezó la promulgación de las leyes energéticas que abren el sector energético a la IP y fijó 10 acciones para acelerar su implementación.
Asimismo, el 22 de agosto en Tampico (Milenio), el gobernador del Estado de Tamaulipas, Ing. Egidio Torre Cantú, aclaró que será presentada la `Agenda Energética´ el próximo 10 de septiembre, en lugar de la fecha anunciada del 26 de agosto.
“Ese día se pondrá en marcha la `Agenda Energética´ de Tamaulipas, que pondrá a funcionar a su vez a la `Agencia de Energía´ del Estado. La Agenda contiene dos vertientes importantes: Primera, el fortalecimiento de las finanzas públicas municipales y estatales, pues para Tamaulipas la implementación de la reforma también implica el crecimiento en infraestructura complementaria. Segunda, es la infraestructura complementaria, además del ordenamiento territorial, al haber polos de desarrollo eso te presiona el crecimiento de las poblaciones, todo esto con sustentabilidad”, afirmó Torre Cantú.
Concatenando estas importantes noticias, ahora Tamaulipas pasa a ocupar uno de los primeros lugares en la geografía económica del País, al ser nuestra entidad una de las más beneficiadas ante las perspectivas esperadas por esta reforma estructural.
Como dos solas muestras, se tiene que el yacimiento “Eagle Ford”, de la Cuenca de Burgos -que abarca a los estados de Texas, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas-, estudios de la Universidad de Texas revelan que la explotación en esa zona generó tan sólo en 2011, un total de 25 mil millones de dólares en ingresos y en 2013 alcanzó a producir 529 mil barriles diarios, el equivalente a una quinta parte de la producción mexicana de crudo (Tipo Shale).
Sin embargo, “Hoy, sólo uno de estos cuatro estados (Texas), está aprovechando los beneficios de la explotación que esta formación ofrece y se encuentra, lamentablemente para nosotros, en territorio estadunidense, mientras los otros tres contemplamos solamente su potencial (palabras de la Senadora del PRI Hilda Flores Escalera, 18/7/2014).
Por otra parte, referente a los pozos profundos del mar territorial frente a las costas de Matamoros, la empresa estatal Pemex (ahora calificada de “utilidad pública”), ha explorado esa zona desde hace 14 años con plataformas sumergibles del “Grupo R”, propiedad del empresario tamaulipeco Ramiro Garza Cantú, y con plataformas semisumergibles de Carlos Slim, sin extraer aun ningún barril de petróleo.
El área (Tamaulipas, Texas, New Orleans, Missisipi y Alabama) abarca 140 bloques marítimos en la zona limítrofe entre México y EU, de los cuales 23 ya están concesionados a las grandes empresas de ese país, como Exxon-Mobil, Chevron, Conoco Phillips, Shell y decenas de pequeñas compañías con sede en Texas.
Por lo descrito, en estos dos sectores: gas natural-petróleo asociado “Tipo Shale”, y explotación de petróleo en pozos profundos del mar territorial, se tiene un gran retraso y rezago, que el gobierno mexicano, Pemex y Tamaulipas, tendrán la oportunidad de destrabar ahora que se aclaró el panorama de las “Ronda 0” y “Ronda 1”, que establecen las áreas de explotación de Pemex y las empresas extranjeras potencialmente inversionistas en México y Tamaulipas.
Asimismo, en este panorama político, económico y social, las instituciones educativas de nivel superior y medio superior, tanto públicas y privadas lideradas por la UAT y el rector CP Enrique Etienne Pérez del Río, así como por las organizaciones especializadas de investigación, como la que coordina el Dr. Cappello, deberán asumir un papel protagónico, para integrarse en la “Agenda Energética” que anunciará el gobernador de Tamaulipas el 10 de septiembre.
El Dr. Cappello en su declaración de abril de este año, señaló que […] la sociedad tamaulipeca será sometida a una gran prueba de esfuerzo, funcionalidad y cambio acelerado, por lo que las instituciones de educación media y superior pueden contribuir ampliamente en este proceso. “Requieren una eficaz y eficiente sistema organizativo y de transformación en muchas de sus áreas de planeación, funcionamiento y estructura”, consideró.
Dijo que el objetivo es constituir un “Consorcio de Instituciones de Educación Superior de Tamaulipas”, entre la UAT, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Gobierno del Estado, para participar conjuntamente en el proceso de desarrollo que detonará la explotación de los recursos petroleros “Tipo Shale” y del mar del noreste de Matamoros, así como el aprovechamiento del gas en la cuenca de Burgos.
Considera Cappello, que una alternativa adecuada sería la constitución de un Consorcio Educativo Interinstitucional, que tendrá tres objetivos fundamentales: Primero sería proporcionar capacidad de investigación necesaria para el estudio de los diversos procesos que se desencadenarán como consecuencia de la explotación petrolera.
Segundo, desarrollar y proporcionar los recursos humanos – de acuerdo a las capacidades propias de la naturaleza y capacidades del consorcio-, en relación a la demanda profesional, tecnológica y técnica a ocurrir en virtud de las diversas etapas del desarrollo de la empresa petrolera.
Tercero, proporcionar Servicios Especializados que sean dedicados para planear la intervención técnica en la solución de los impactos que afectarán a la economía, a las estructuras sociales, a los procesos culturales, al desarrollo urbano, la construcción de habitaciones, las comunicaciones y al medio ambiente.
Precisa que en las proyecciones por extracción de hidrocarburos se estima que este desarrollo puede significar un impacto directo anual para el estado y el país en los próximos 10 años aproximadamente 85 mil millones de dólares, o sea cerca de ciento catorce mil setecientos cincuenta trillones de pesos a los precios actuales.
Comentó que aun cuando existen otros cálculos, el estudio del “Instituto de Desarrollo Económico de la Universidad de Texas en San Antonio” (2014), prevé inversiones para los próximos años de 100 mil millones de dólares, en industrias relacionadas con la actividad petrolera. La tasa de crecimiento económico impactaría favorablemente en el norte del estado, en la Cuenca de Burgos; en el centro Golfo, el proyecto regional San José de las Rusias; y en la parte sur, el proyecto regional Temporal, especificó.
Aseguró que la explotación de los recursos energéticos del Noreste Tamaulipeco significa una gran oportunidad para detonar el desarrollo de este estado, ya que no sólo impactará en lo financiero y empleo concerniente a la extracción, producción de gasolinas, aceites, y derivados industriales de la transformación del petróleo, sino que además, se extenderá su influencia a otros sectores.
“Como el comercial, urbano, de transporte, comunicaciones, habitacionales, demográficos, educativos, políticos, impositivos, gubernamentales y sociales. Por lo que habrá de generar una gran demanda de servicios de investigación y de recursos humanos de todo tipo” […] (Fin de cita).
Por otra parte, bajo la coordinación del Dr. Héctor Cappello, se está programando formar un “Grupo Disciplinar de Investigación” dentro de la UAT y el Centro Multidisciplinario de Investigaciones Regionales, donde nos integremos un Cuerpo Académico Multidisciplinario para abordar desde diferentes ópticas estas acciones de “investigación y desarrollo” que abonen a favor de los trabajos que se propongan en la Agenda Energética del gobierno de Tamaulipas, con apoyo de nuestra Universidad, la UNAM, IPN y las organizaciones empresariales del Estado.
De esta forma, la UAT aportaría su compromiso de colaboración con sentido profesional, ético y propositivo, rescatando un tema preponderante para evitar otras experiencias negativas del pasado energético; esto es, el compromiso de llevar a cabo investigaciones y propuestas que “respeten y corrijan las amenazas ecológicas al ecosistema natural y de los ranchos donde se desarrollen los proyectos petroleros y petroquímicos del futuro” Verdad, Belleza y Probidad.
ejb