Dicen que los ojos son la ventana del alma, y para Mónica y Bruno Koppel no solamente los ojos, sino la cara de las personas nos dice más de ellas de lo que sus palabras jamás dirán. Ellos son autores de un libro llamado Conócete a ti mismo y a los demás, Editorial Planeta, en donde vierten sus años de estudio sobre el Mian Xiang, el arte milenario chino de la interpretación del rostro.
Aquí nos dicen que a los ojos se les denomina como el oficial vigilante; aquel que percibe y juzga las situaciones. Estos representan la energía interior que se asocia con la inteligencia, la creatividad y vitalidad.
De acuerdo con los autores, el ojo izquierdo representa la energía yang: masculina, creativa y social; mientras que el ojo derecho representa la energía ying: femenina, receptiva, pasiva y maternal. Si quieres conocer más de una persona, basta fijarte en cómo son sus ojos: de qué color, tamaño, hacia dónde están inclinados y demás rasgos que nos ayuden a describirlos. A continuación algunos ejemplos:
POSICIÓN DE LOS OJOS
Ojos hacia arriba: revela una personalidad impulsiva y muy emocional. Estas personas pueden ser populares y exitosas. Son muy curiosos.
Ojos hacia abajo: cuando el borde exterior de los ojos es inclinado hacia abajo y la mirada se dirige al interlocutor, pero no directamente a sus ojos, muestra a una persona arrogante, para quien nada es suficiente y se muestra desconsiderada hacia los demás.
QUÉ TAN JUNTOS ESTÁN
Ojos juntos: se consideran ojos juntos cuando el espacio entre ambos es de sólo un dedo índice. Son personas racionales, concretas, cínicas, positivas, volubles, inseguras, distantes y desinteresadas.
Ojos regulares: se consideran ojos regulares cuando hay espacio para dos dedos entre ambos ojos. Son personas equilibradas, sensatas y que ven el panorama completo hacia todos los ángulos.
Ojos separados: se consideran ojos separados cuando caben tres dedos entre ambos ojos. Son egoístas, avariciosos, indiferentes, impositivos, que no aceptan las ideas de los demás, intolerables, irritables y egocéntricos.
TAMAÑO
Pequeños: revelan inteligencia. Son personas emprendedoras, intuitivas. Utilizan a los demás en su beneficio y buscan sobresalir. También son analíticos y fríos.
Grandes: son personas con gran imaginación, versatilidad, sensualidad, suceptibilidad, inseguridad. Las personas con ojos grandes tienen a ser observadoras, volubles, impulsivas y soberbias, aunque por otro lado, tienden a absorber los sentimientos de los demás.
Ovalados o almendrados: de acuerdo con Mónica y Bruno Koppel, estos ojos revelan sensibilidad, inteligencia, crueldad, astucia, frialdad, insatisfacción, aburrimiento, esceptisismo y egoísmo.
Redondos: imaginación, emotividad, susceptibilidad, calma, reflexión, ira, romanticismo, sensatez.
Saltones: introversión, complejos, apatía, vivacidad, raciocinio, imaginación. Son personas muy impulsivas que hablan antes de pensar.
Hundidos: muestran introversión, autismo, reflexión, melancolía, poca vitalidad, depresivo, reflexión, melancolía, indecisión, timidez, dificultad para comunicarse y falta de valor.
Alargados de tipo oriental: son personas de temperamento, actitudes y reacciones lentas; son amables y fáciles de sobrellevar, pero con gran gusto por los romances constantes.
Triangulares: personas propensas a los fraudes y pérdidas económicas. Guardan mucho coraje hacia la vida.
COLOR DE LOS OJOS
Oscuros: astucia, sensualidad, nerviosismo, voluptuosidad, voluntad, raciocinio y vitalidad.
Azules: ambición, inquietud, falsedad, practicidad, egoísmo, debilidad, reserva y fantasía.
Verdes: irritabilidad, sensualidad, benevolencia, generosidad, dedicación, reserva y fantasía. De naturaleza misteriosa e intelectual.
Grises: falsedad, paciencia, practicidad, optimismo, coquetería y entusiasmo.
Violetas: calidez y carisma.
De acuerdo con la autora, es idóneo que la parte blanca del ojo sea muy blanca, de lo contrario si presenta tonalidades amarillas, rojizas o grisáceas, significa poca vitalidad y mala salud en órganos como el hígado, los pulmones y el corazón.