Correr está de moda, el running se convirtió en tendencia y son cada vez más los adeptos que se lanzan a participar en carreras cada fin de semana. El entrenamiento en el gimnasio también tiene sus seguidores, unos más fieles y otros pueden considerarse “golondrinas”, llegan en primavera para “ponerse a punto” para el verano y luego abandonan.

En cambio, la natación, uno de los deportes más completos para el cuerpo, es una práctica menos convocante porque muchas personas esquivan los preparativos previos y post piscina (cambiarse antes y luego de la práctica, el frío en invierno, acercarse hasta un natatorio).

Sin embargo, el nado es uno de los entrenamientos más completo para cuerpo y se estima que 30 minutos de ejercicio en la pileta o aguas abiertas equivalen a 45 minutos de ejercicio en tierra, según datos de la Swim England, la asociación que reúne a quienes practican deportes acuáticos en el Reino Unido. Dicen también que aun una sesión de natación tranquila puede quemar más de 400 calorías por hora, más del doble que caminar.

Así, la natación cuenta con varios beneficios: es ideal para aquellas personas que se están recuperando de alguna lesión o dolencia. La razón es sencilla, en el agua no existe el impacto. Según los especialistas, cuando nos sumergimos hacemos uso de “todas nuestras extremidades, articulaciones y grupos musculares, y concentrarnos al mismo tiempo en la regulación de nuestra respiración, lograremos fatigar y desestresar todo el cuerpo”.