De las pocas cosas que aún podemos gozar los mexicanos es pensar individualmente lo que queramos y expresarlas donde y como queramos hacerlo.
La marcha -caravana -desfile- manifestación pública de ayer que organizó el ejecutivo estatal de Tamaulipas y la UA de Tamaulipas en Victoria capital, tuvo como motivación oficial expresar la unidad, la soberanía y la transformación de la sociedad al amparo de los gobiernos de Morena.
El grupo en el poder regional y a modo de las cabalgatas de nuestros ancestros se reunieron para mostrar músculo político.
Al margen de los más de dos mil jinetes con sus respectivos cuadrúpedos, lo destacable es la composición de los mismos:
Senadores, diputados federales y locales, integrantes de los ayuntamientos y líderes políticos formales e informales se hicieron presentes arropando al gobernador Américo Villarreal Anaya.
Me da la impresión de que se trata de un evento sui generis que no se repetirá pronto por los siguientes motivos a saber:
En menos de quince días se resolverán los nombres de los aspirantes que buscarán cargos de elección popular en la elección concurrente de junio de 2027.
Debo de entender que la demostración de “unidad” en torno al gobernador es un mensaje para los aspirantes:
Que quede claro cual ventanilla es donde se expiden las constancias de aprobación.
Debemos entender también que al menos hasta hoy finales de agosto de 2026 el gobernador intentará ser el fiel de la balanza.
Pero sería una inocentada esperar obediencia y disciplina a rajatabla de los perdedores; ya en otras ocasiones le he comentado que en no pocos municipios algunos aspirantes “sienten” que no tienen el aval del gobernador.
Justamente aquí entra el mensaje central de la cabalgata sabática: que se entienda que el gobernador todavía tiene capacidad de convocatoria y por tanto capacidad de veto.
Siento sin embargo que muchos de los cabalgantes sabatinos al llegar los tiempos de definiciones de candidaturas, no titubearán para brincarle las trancas al “patrón”.
Quienes sienten tener la agilidad para brincar las respectivas trancas ?.
Pronto lo sabremos; por lo pronto la “unidad” es un ingrediente sometido a la realidad política de los aspirantes; no tardan en renegar algunos cuando se enteren de que ya no podrán “transformarse” en candidatos y para esos ahí terminará la unidad.