“Todas las actividades que realiza la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT, se desarrollan mediante la planeación estratégica y una evaluación permanente de sus avances para asegurar la calidad de los servicios que ofrece a los universitarios y a la sociedad en general”.

Lo anterior se expresó ayer 11 de marzo, por el Rector Enrique Etienne Pérez del Río, al presidir la reunión de trabajo con el Director de la Coordinación de Planeación y Desarrollo Institucional de la UAT (COPLADI), Ing. José Andrés Suárez Fernández, para dar a conocer la estructura de esta dependencia del Staff de la Rectoría.

En la ceremonia efectuada en el Centro de Excelencia del Campus Victoria y por videoconferencia a los sitios de la Universidad en el estado, el Rector Enrique Etienne destacó la importancia del COPLADI en la planeación de las actividades que desarrolla la casa de estudios, en cuya labor dijo, se hace énfasis la evaluación.

Con la presencia de los secretarios de la administración rectoral y directores de los planteles, el Rector subrayó que estas reuniones han sido un ejercicio de comunicación para dar a conocer a la comunidad universitaria y la sociedad tamaulipeca, los avances de la Universidad en todas sus áreas, “todos los universitarios estamos haciendo porque hoy sea mejor nuestra universidad, y estamos planeando que mañana sea mejor que hoy”, añadió.

Esta forma de planear y evaluar se basa en la estructura internacional que marca el reconocido Modelo de Gestión para Resultados (GpR), que desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) recomiendan desde el año 2009, para que todos los organismos púbicos centralizados y descentralizados operen sus programas y presupuestos.

El GpR es un modelo de cultura organizacional, directiva y de gestión que pone énfasis en los resultados y no en los procedimientos. En dicho modelo cobra mayor relevancia qué se hace, qué se logra y cuál es su impacto en el bienestar de la población; es decir, la creación de valor público

En México, los principales instrumentos de trabajo para la GpR son: el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y los programas (sectoriales, institucionales, especiales y regionales) que definen los objetivos de gobierno; y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), que asigna recursos con base en los costos de producción, los bienes y servicios que se producen, y los resultados que se esperan.

Una de las técnicas principales relacionadas al GpR, es el Presupuesto base Resultados (PbR) y el Sistema de Evaluación al Desempeño (SED). El PbR es un conjunto de actividades y herramientas que permite apoyar las decisiones presupuestarias con el objeto de mejorar la calidad del gasto público federal y promover una más adecuada rendición de cuentas. El PbR busca modificar el volumen y la calidad de los bienes y servicios públicos mediante la asignación de recursos a aquellos programas que sean pertinentes y estratégicos para obtener los resultados esperados.

Para aplicar el PbR en México, la SHCP escogió la Metodología del Marco Lógico (MML) y la Matriz de Indicadores (MI), y esta última se incorporó en las estructuras programáticas de los programas presupuestarios.

La MML es El Marco Lógico es una herramienta de trabajo con la cual un evaluador puede examinar el desempeño de un programa en todas sus etapas. Permite presentar de forma sistemática y lógica los objetivos de un programa y sus relaciones de causalidad. Asimismo, sirve para indicar si se han alcanzado los objetivos y definir los factores externos al programa que pueden influir en su consecución.

La MI es una herramienta de planeación estratégica y evaluación del PbR para entender y mejorar la lógica interna y el diseño de los programas presupuestarios. Comprende la identificación de los objetivos de un programa (resumen narrativo), sus relaciones causales, los indicadores, medios de verificación y los supuestos o riesgos que pueden influir en el éxito o fracaso del mismo. La construcción de la matriz de indicadores permite focalizar la atención y los esfuerzos de una dependencia o entidad, así como retroalimentar el proceso presupuestario.

Por último en la UAT se diseñarán un conjunto de Indicadores de Desempeño con el fin de poder Evaluar en base a resultados las acciones de la Universidad, por lo que se adaptarán dichos indicadores a las siguientes características deseables de indicadores en la UAT.

Un buen indicador de desempeño debe ser: Claro (Preciso e inequívoco); Pertinente (Relacionado con el tema en cuestión); Económico (Disponible a un costo razonable); Adecuado (Debe aportar una base suficiente para evaluar el desempeño); Monitoreable (Debe poder sujetarse a una validación independiente).

Además de la evaluación administrativa, es prioridad de la UAT la Evaluación Académica. La evaluación de programas académicos se convierte para la UAT en la estrategia adecuada para el logro de tal fin y define como su propósito fundamental el de «mejorar la calidad formativa de los profesionales». La UAT cuenta con la participación de comités al interior de cada una de las Facultades y Unidades Académicas, con el propósito de fomentar la cultura de la evaluación curricular.

En su oportunidad, el titular del COPLADI, José Andrés Suárez Fernández informó la estructura de esta dependencia, señalando que mediante los procesos de planeación se da seguimiento al Plan de Desarrollo Institucional de la UAT, lo que permitirá aumentar la calidad de los programas y los servicios que se ofrecen, así como mejorar la administración de los recursos.

En base a estas instrucciones, el Ing. Suárez Fernández indicó que: “El objetivo es coordinar las actividades de planeación institucional, mediante análisis que fundamenten la toma de decisiones, para que todos los planes, programas y proyectos lleven a la UAT a mejores estadios de calidad, donde además se crea un sistema de indicadores que nos permita avanzar tangiblemente”.