RELATO 1.-En una ocasión lo soñé, pero luego alguien me preguntó luego de que regrese del DF a Ciudad Victoria que de las mujeres políticas que conocí aquí cual me gustaría que fuera gobernadora de Tamaulipas y no lo dude, porque de varias de ellas aprendí que su preparación, su belleza y su química, no debería ser desaprovechada.
Pasaron los años y hoy las recuerdo porque han dejado su marca en Tamaulipas, una huella que no se borra, aunque algunas de ellas ya no están entre nosotros, por eso ya no podemos decirles: “ Gobernadora”.
Son Laura Alicia Garza Galindo y Ana Teresa Luebbert, quienes eran mujeres combativas, inteligentes y frontales con la prensa, la que a final de cuentas se llevaron en su corazón, porque los periodistas formaban parte de su escenario como políticas y servidoras públicas de las buenas.
Y las que aún están entre nosotros son Guadalupe Flores Valdez, Amira Gómez Tueme, Blanca Guadalupe Valles Rodríguez y Mercedes del Carmen Guillen, quienes tienen una trayectoria que pulió el brillo que debe tener Tamaulipas, un estado donde igual que en cualquier estado abundan las malas lenguas de la gente buena.
Pero si se habla de las buenas lenguas Lupita aún se deja ver y fue una mujer capaz de bloquear carreteras allá por San Fernando, Tamaulipas, durante el movimiento de nacionalización de vehículos americanos de 1992, cuando hacienda envió a la policía fiscal para decomisar miles de unidades. Se triunfó en esa ocasión y ella formó parte de esta peligrosa acción que concluyó con la nacionalización de más de 70 mil vehículos en Tamaulipas.
De Amira no tengo noticias, pero su labor en las cámaras federales fue muy destacada, ya que frente numerosos legisladores federales defendió al campo tamaulipeco y sus derechos y es una mujer que no se calla para nada y se sale con la suya.
Y de Blanquita, es una mujer que ha mantenido por años la unidad entre la burocracia estatal y como diputada local repitió en la cámara local, por eso hoy busca algo que la lleve a un puesto electoral, que bien lo merece. Ella es carismática, muy amiga de la prensa y muy apreciada por las actuales autoridades de Tamaulipas y por los agremiados al SUTSPET, porque siempre defiende sus derechos.
Y Mercedes, hoy diputada local del PRI ya anunció que se va a retirar de la política, cuando muchos tamaulipecos esperaban que una mujer de ese tamaño luchará por un puesto de elección, porque lo preparada, lo tiene.
Fue mi sueño y los nuevos recuerdos, porque Tamaulipas ya requiere de.
Una mujer. Una gobernadora.
RELATO 2.- A propósito, si de féminas se habla acabo de ver caminar por el centro de esta ciudad a Luisa Alvarez Cervantes, quien fue candidata independiente por la rectoría de la UAT que hoy dirige Don Dámaso Anaya Alvarado, allá por los tiempos de Don Andrés Suarez Fernández, y la veo muy bien.
Es doctora en Filosofía y catedrática de la UAT y con maestría en la UNAM y si bien recuerdo fue diputada local y federal, que en Tamaulipas se convirtió en la primera mujer de izquierda, quien además recuerda su humilde linaje en su recorrido por la política y en la actividad universitaria.
En política es una mujer desperdiciada y no se cansa de decir que a los 70 años se puede ir de este mundo orgullosa de su vida y de la lucha social.
En el Congreso de Tamaulipas formó parte de la época del americanismo y hoy, cumple lo mejor que puede con otra función.
RELATO 3.-En serio o en broma, la raza callejera comenta que el regalo que recibirá Ciudad Victoria en esta navidad que se acerca en una diputación federal y una alcaldía, porque los dos prospectos que todos conocen se la han rifado con trabajo, con responsabilidad y con simpatía, por eso han conquistado a la ciudadanía.
Y esos apostadores le ponen nombre y apellido a los dos y son Eduardo Gattas Báez y Hugo Reséndez Silva, alcalde de Ciudad Victoria y secretario del ayuntamiento.
Que sigan los victorenses, cruzando apuestas.
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