De las últimas sucesiones gubernamentales en Tamaulipas (¿diez?), es decir considerando los proselitismos políticos adelantados a los tiempos de ley, recuerdo cuando menos tres en que aspirantes al ejecutivo estatal se «movieron» con mucha anticipación buscando la suma de liderazgos municipales para posibilitar su triunfo electoral llegados los tiempos de las correspondientes jornadas electorales constitucionales.
Enrique Cárdenas González casi tres años antes de concluir su gestión el gobernador Manuel Agapito Ravizé, comenzó a moverse en la búsqueda de la candidatura para sucederlo; desde luego con la venia del presidente LEA.
Manuel Cavazos Lerma hizo otro tanto a media gestión del gobernador Américo Villarreal Guerra, con la correspondiente bendición del presidente CSG.
Y Américo Villarreal Anaya hizo lo propio desde que resultó electo senador de la república en el año de 2018; alentado por el presidente AMLO y con el estímulo político de hacer contrapeso al primer gobernador panista FJGCV, declarado por ambos como su acérrimo enemigo.
Luego entonces para los tamaulipecos mayores de sesenta años y con la mente normal, no debería ser sorprendente que aspirantes a suceder al actual gobernador de Tamaulipas, AVA, se muevan ASPIRANTES intensamente DOS AÑOS antes de la jornada para elegir gobernador del estado.
Y nos referimos tanto al proselitismo al interior del partido gobernante (MORENA) como al proselitismo abierto en los partidos oponentes.
Lo complicado hoy en todo caso es que la elección de gobernador del 2028 va precedida de una inédita elección de ayuntamientos (los 43) y de legisladores locales (36) UN AÑO ANTES, esto es en junio de 2027.
Ante ello precisamente debemos decir que se requiere un enfoque político-partidista distinto al aplicado en anteriores sucesiones en que en la misma jornada electoral se elegía gobernador, ayuntamientos y el congreso local.
Los partidos en contienda electoral SABEN que si se rezagan sus triunfos en ayuntamientos y diputados locales en el 2027, triunfar en el 2028 sería prácticamente imposible.
Esta reflexión se vino a mi mente ahora que veo una nota periodística generada en Reynosa donde citan a Oscar Luebbert Gutiérrez como posible abanderado del PVEM para competir por la alcaldía de Reynosa en la jornada electoral de junio de 2027.
Es justamente mi razonamiento aquí expuesto: los oponentes a MORENA están OBLIGADOS a ganar importantes ayuntamientos en el 2027 para aspirar con solidez a la gubernatura en el 2028.
O a al revés: si MORENA quiere retener el gobierno en el 2028, NECESITA no perder importantes ayuntamientos en el 2027; se dice y se nota muy sencillo pero en la realidad política actual es complicado en exceso.
Espero haber explicado las razones por las cuales madrugar no debe de sorprender.
Ver menos