Al estar próximos los primeros 100 días del nuevo gobierno del presidente Enrique Peña Nieto (EPN), podríamos realizar un rápido balance económico del mismo.

En medio de la tan esperada y grata noticia que impactó como una cortina de humo, del conocido como el “Elbazo”, ayer la Asamblea Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), liberó los conocidos candados a sus documentos básicos (estatutos, declaración de principios y plan de acción).

Así a partir de ahora, con el consenso de sus más de 4 mil 200 delegados, el PRI podrá llevar a cabo las esperadas reformas hacendarias integral, energética y telecomunicaciones.

Esto es, se podrán aprobar el IVA en alimentos y medicinas, se aceptarán inversiones privadas nacionales y extranjeras en el sector energético, dígase en Pemex y CFE y se podrán licitar nuevas concesiones en telecomunicaciones.

Aquí un balance sucinto de los primeros 100 días del gobierno de EPN.

1.Pacto por México: arrancó el gobierno con un gran acuerdo nacional entre las principales fuerzas políticas del país, así el PRI, PAN y PRD a través de sus dirigentes acordaron ir juntos para revisar y aprobar a través de sus bancadas legislativas, para lograr los grandes cambios que requiere México para modernizarse y ser competitivo.

2.Reforma Laboral: si bien fue aprobada “en forma preferente”, en las postrimerías de FCH, esta reforma llevaba ya el sello del nuevo gobierno de EPN que fue negociada durante el  plazo de transición de los dos gobiernos. La reforma eliminó ataduras que requerían los grandes consorcios para liberar la contratación por horas, flexibilización de los contratos y la operación de las outsourcing.

3.Reforma Educativa: esta esperada reforma se puede decir que por ahora es la “joya de la corona”, es la más aceptada por todas las fuerzas políticas, es estructural y necesaria, no cuenta con grandes opositores para su modernización y aprobación de las tareas de certificación y actualización de la carrera educativa y se observa como el inicio de llegar a un nuevo escenario de grandes avances en el sector educativo.

4.Reforma Hacendaria: con la eliminación de los ahora llamados “candados incómodos”, el PRI logra consensos para lograr aceptar el IVA en alimentos y medicinas en un “Plan A”, que les significaría de entrada nuevos ingresos superiores a los 50 mil millones de pesos en sus arcas hacendarias. En un “Plan B”, está en proceso un estudio que propondría aumentar el actual IVA del 16% hacia un nuevo IVA del 19%, además buscando eliminar el régimen especial en las fronteras donde ahora se cobra un IVA del 11%, buscando su homologación.

5.Reforma Telecomunicaciones: tras varios días de retraso, esta semana se espera que se presente para su discusión la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones, misma que prevé la desaparición de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) para dar lugar a un nuevo instituto regulador descentralizado del Ejecutivo federal, para fomentar la competencia en los mercados de telefonía y televisión, dominados por empresas de tres de los empresarios más poderosos del país. La reforma fortalecería a los órganos reguladores, subastaría dos nuevas cadenas nacionales de televisión y eliminaría las restricciones a la inversión extranjera en telefonía fija, entre otros aspectos. Aún podría frustrarse bajo la presión de Slim, Emilio Azcárraga o Ricardo Salinas Pliego.

Con todos estos cambios de escenarios, se prevé que el gobierno de EPN ha dado los principales pasos, para arrancar con cambios sustantivos en su estructura legal y de acuerdos políticos, para lograr los esperados cambios del tipo neoliberal.

Asimismo, la mayoría de la población, la que cobra entre 2 a 6 salarios mínimos (80% de los mexicanos con ocupación), se encuentra inerte y exhausta ante los embates contra su economía doméstica, al no ver superadas sus ataduras contra los golpes al bolsillo:

1.Tenencia: continúa el cobro de esta en la mayor parte del país, ahora administrado por las autoridades  hacendarias estatales. Con ligeras variantes, unos subsidiando a los vehículos de más bajo valor, otros aceptando depreciación en su pago, pero la nota es que el impuesto a la Tenencia continúa con excepción de solo 8 estados que decidieron eliminarlo.

2.Gasolinazos:  con el apoyo de haber sido aprobado desde el año 2011 por el Congreso, esta medida impopular, que busca alinear los precios de las gasolinas con los internacionales, continúa siendo implementado, ahora con un aumento mayor cada primer sábado del mes, al pasar de 8 centavos por litro a 11 centavos por ahora. El disparo en precios nacionales con esta medida está rebasando los programados índices inflacionarios del Banxico, por lo que amenaza con golpear frontalmente al bolsillo de todos los mexicanos.

3.Régimen de Consolidación Fiscal: se han aprobado en los recientes cambios del PRI, liberar el régimen de consolidación fiscal. Este régimen que permite a las grandes empresas (consorcios) diferir impuestos para capitalizarse conforme se iba invirtiendo, debe ser derogado a los grupos que actualmente consolidan y no permitir que las empresas de nueva creación utilicen este esquema que ya está viciado. Este modelo que se convirtió al paso de los años en una forma de elusión fiscal cuesta entre 12,000 y 16,000 millones de pesos al año. Antes de ello, se deberá cobrar a las empresas que están en problemas porque siguen debiendo impuestos, se calcula una elusión acumulada de más de 400 mil millones de pesos.

4.El Pacto por México que lanzó el presidente Enrique Peña Nieto, se propone desaparecer el régimen de consolidación fiscal y adherir a la economía informal para que también pague impuestos. Esta medida de aumentar la base de contribuyentes, sigue siendo una medida positiva, antes de incluso aumentar el IVA en alimentos y medicinas, ya que es una justa intervención, sobre todo al aumentar la base gravable de las más de 2 millones de empresas informales que por ahora evaden el pago del ISR.

5.Sigue pendiente el llamado adelgazamiento de la alta burocracia, de nivel director, director general, hasta secretarios de estado federal. Para buscar recuperar recursos vía ahorros y no solo aumentos de las tasas fiscales de impuestos y tarifas públicas.

Sin duda, este nuevo gobierno tiene ante sí un gran reto, lograr recuperar dinero fresco para sus atribuladas finanzas, que han sido disminuidas al caer drásticamente los cobros de impuestos en estos tres meses como el ISR, IEPS e IVA, ante la contracción económica que ha sufrido el país.

Todos estamos de acuerdo que se requieren grandes cambios para impulsar el desarrollo de México, en infraestructura, energía, educación, salud, empleos, vivienda, etc. En el tema de la reforma fiscal, se tiene que analizar cuánto es lo que el país debe recuperar por impuestos, porque no es posible que sigamos viviendo del petróleo con más de 35% de los ingresos.

Pero los mexicanos se encuentran más golpeados aún que la misma economía gubernamental.

Recordando aquella frase “gobiernos obesos vs pueblos delgados”.