Cuando nos damos tiempo para analizar los perfiles REALES de quienes hoy transitoriamente ocupan cargos directivos en los partidos políticos de y en Tamaulipas, salvo honrosas excepciones pero en la mayoría de los institutos no son precisamente los mejores hombres y mujeres quienes los encabezan.
Por eso mismo cada tres años o cada proceso electoral constitucional en curso, desde la Ciudad de México (en tanto partidos políticos nacionales son) vienen «expertos» a reforzar los equipos locales; de hecho y por ejemplo algunos MORENISTAS que vinieron a Tamaulipas en el año de 2018, es fecha que siguen en casa «asesorando» armoniosamente distriuidos en diferentes nóminas.
El caso es que pocas dificultades tiene el partido político en el gobierno para hacer proselitismo intenso y constante, a diferencia de las dificultades de los partidos políticos opositores quienes sólo se atienen a sus prerrogativas de ley.
No pude evitar estos pensamientos (la orfandad de los partidos políticos que en Tamaulipas NO GOBIERNAN) al analizar la situación local.
Hace décadas las dirigencias de los partidos políticos MAYORITARIOS en Tamaulipas, fuese que su partido gobernara o no, pero sus Presidentes y /o Secretarios Generales de sus respectivos CDE eran gentes de amplia experiencia en tanto que habían sido senadores, diputados, alcaldes, Secretarios de Despacho del ejecutivo federal o estatal, etcétera; tenían varias o una de dichas cualidades.
Perfil similar o aún mejor tenían los Delegados Generales de los partidos que venían a Tamaulipas a «coordinar» los esfuerzos locales en los respectivos procesos electorales constitucionales.
Con ésta línea de pensamiento veamos lo que en Tamaulipas vivimos ante el inminente inicio del proceso electoral 2026-2027.
Creo que el PRI, tomando como base sus antecedentes históricos de décadas siendo gobierno en sus tres órdenes, es de los mas jodidos pues el cargo previo mas importante de su actual Presidente de CDE, consiste en una vigente Regiduría de Representación Proporcional en el ayuntamiento de El Mante.
En efecto el joven Batman (así le gusta que le digan a Bruno Aroldo Díaz Lara) desde el año pasado heredó la dirigencia estatal de manos de la señora Mercedes del Carmen Guillén Vicente y entre ambos han contribuido equitativa y exitosamente a lograr un increíble descenso del tricolor en la simpatía política de la sociedad tamaulipeca.
El joven Bruno con un entusiasmo de Secretario de Turismo, cuando visita la capital del estado desde El Mante donde radica, inunda sus redes sociales con fotografías de sus experiencias culinarias; almorzando, comiendo o empacando su lunch, sólo o acompañado nos informa de lo que para él es proselitismo político partidista.
Sin remedio me pregunto……..¿El PRI, en la jornada electoral estatal de junio de 2027….no obtendrá ni siquiera los MENOS de SESENTA MIL VOTOS CIUDADANOS obtenidos en el año 2024?.
La orfandad no es invento mío; pero en ello abundaremos enseguidita.