Por: Grecia Gatica
Desde hace unas semanas observamos en las calles y mercados de Ciudad Victoria preparativos para festejar el día de muertos. Noviembre es un mes muy bonito donde podemos preparar ofrendas para nuestros seres queridos que ya no están en vida, y a la vez nostálgico ya que es difícil asimilar una pérdida de algún ser humano muy cercano.
En las esquinas de la Ciudad se encuentran personas vendiendo flores de cempasúchil, coronas adornadas, arreglos florales, entre otras cosas. A la capital tamaulipeca llegan las flores desde el centro del país a pequeñas bodegas en donde son adquiridas por locatarios formales e informales, muchos de los cuales son temporales.
Nosotros los mexicanos acostumbramos el día 02 de noviembre a visitar a las personas que ya no están, también mucha de la gente acostumbra a contratar músicos para los difuntos con la música que más les gustaba. Hoy en día solo nos quedan los recuerdos, y nosotros como seres humanos debemos de preparar las ofrendas para cada uno de los difuntos que ya no están para así puedan venir por sus gustos y tradiciones.
