A estas alturas de la contienda electoral nadie en su sano juicio, a excepción del voto duro de los llamados partidos opositores, se atrevería a apostar contra la morenista Claudia Sheinbaum Pardo quien se enfila a paso firme hacia una victoria contundente que le llevará a la presidencia de la república por los siguientes seis años. La panista Xóchitl Gálvez Ruiz y el emecista Jorge Álvarez Máynez han realizado su mejor esfuerzo pero, hasta el momento, han sido incapaces de acercarse a los números impresionantes de la exjefa de gobierno de la Ciudad de México. Me complace afirmar que me hace muy feliz que una mujer comprometida con la educación, la ciencia,
el medio ambiente y la democracia nos vaya a gobernar colocando a México en la aun reducida lista de los países donde las damas se colocan a la vanguardia en el campo de la política.
Vale recordar algunas de las razones por las que Claudia se colocó desde un principio en la delantera de la campaña presidencial. Ella realizó un intenso trabajo como gobernante en la CDMX como lo avalan los premios nacionales e internacionales recibidos. Participó en las encuestas realizadas por su partido donde siempre fue la favorita logrando, no sin esfuerzo, que todos sus competidores internos se sumaran a su trabajo de proselitismo.
Es una mujer comprometida con las mejores causas de este país, especialmente cree en la democracia política y en la económica que se fortalecerá con una más justa distribución de la riqueza. Ha logrado reunir en su comité de asesores a las mentes más lúcidas del país donde destaca el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente Ramírez sin descuidar figuras del deporte como El Canelo Álvarez.
Aunque Xóchitl se ha excedido en sus calificativos contra el presidente Andrés Manuel López Obrador y contra Claudia a quienes califica como narcos, ella está jugando un papel protagónico porque representa, nada menos, que a la derecha más rancia de este país enquistada en el PAN, en lo que queda del PRI y en los residuos del PRD. La política hidalguense hubiera tenido (quizás)  un mejor desempeño como abanderada a la jefatura de gobierno de la CDMX donde ya gobernó una alcaldía. Algo que le hizo mucho daño a la senadora con licencia es haber hecho negocios como servidora pública y su relación con ex presidentes impresentables como el guanajuatense Vicente Fox Quesada y el michoacano Felipe Calderón Hinojosa. El caso de Máynez es distinto; él se ha conducido con mayor educación porque entendió que atacar a un presidente como AMLO no es rentable
para nadie. En caso de acercarse a Xóchitl en votación, Dante y MC habrán demostrado que su estrategia de aislar a los conservadores fue correcta.
Me disculpo por mi desbordado optimismo pero tengo que comentar que en Tamaulipas Claudia arrasará como abanderada presidencial y arrastrará en su triunfo a los candidatos a senadores, diputados federales y locales. Hasta los que aspiran en las presidencias municipales se benefician de esta ventaja de la morenista chilanga porque ganarán en sus localidades, algunos sin invertir dinero ni esfuerzo porque simplemente se postularon por MoReNa que es una marca que va en ascenso. Ni siquiera se discute que Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo, Matamoros, Victoria, Altamira, Madero y decenas de municipios más serán ganados sin problema por la 4T.
Lo anterior es producto de distintas lecturas, especialmente de las encuestas como la de Demotecnia De las Heras dada a conocer este fin de semana donde se afirma que en Chihuahua (gobernado por el PAN) Claudia tiene el 57 por ciento de intención y Xóchitl apenas el 19. La prianista y Máynez son sólo testigos de la segura victoria morenista.