Presidentes de la república, gobernadores y alcaldes van y vienen pero el problema empeora cada vez; los estragos de la sequía y falta de cultura del manejo racional del agua nos hace llorar pero cuando se vienen lo aguaceros nos olvidamos de la crisis y la histórica negligencia casi criminal nos invita al olvido.

Desde que tengo uso de la memoria es la misma historia; ni los gobernadores ni los alcaldes en turno, al menos en Tamaulipas, han intentado mecanismos preventivos para conservar el vital líquido, optimizar el recurso hídrico y establecer estrategias que eviten los sufrimientos de la sociedad en largos tiempos de sequía.

Si me equivoco le ruego me disculpe, pero……¿Sabe de un gobernador o de un alcalde que aplique programas PERIÓDICOS de dragado de lagunas y presas, desazolve de canales y arroyos, limpieza y acondicionamiento de manantiales naturales, construcción de bordos contenedores de agua y mecanismos similares encaminados a optimizar los almacenamientos y usos del agua?.

Parece que no; fuese por carencia de recursos económicos, por falta de conocimientos técnicos o simplemente por rapiña presupuestal, el caso es que cuando tenemos agua en exceso, como lo estamos viendo desde hace 36 horas en la región, esa abundancia repentina dura sólo unos días y luego nuestra incultura del manejo del agua nos vuelve a la triste realidad: a sufrir por la falta de planeación y administración del recurso hídrico.

Salvo su mejor opinión amable lector pero hasta el «gobierno humanista» del señor presidente AMLO y sus correspondientes gobernadores y alcaldes, entran en algún capítulo de la misma recurrente historia de negligencia.
Y cada día la historia es de mayor gravedad; que yo recuerde en 75 años, NUNCA como ahora la zona sur de Tamaulipas había pasado por tan severa crisis por la prolongada sequía que impacta en el servicio de agua potable para uso doméstico e industrial.

Altamira, Tampico y Ciudad Madero, sufrieron hasta el retiro temporal de algunos negocios que emigraron ante la falta de agua; necesaria para sus actividades empresariales.

Me parece que ésta situación inédita (acentuar el desempleo en la región por falta de agua), obligará a reflexionar seriamente sobre éste tema a las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

Como dice el señor presidente AMLO….»déjense de politiquerías y pónganse las pilas».

Roguemos porque la rapiña se aleje de los presupuestos destina dos al tema del agua; si le siguen metiendo mano «al cajón de los billetes», mucho me temo que se notará la negligencia criminal y así fuese para guardar sólo las apariencias, pero algún servidor público terminará en el tambo, pagando justos por pecadores.