Luego de este dos de junio, México entrará en una transición de cuarta, porque no fue una elección constitucional en el país, como quieren que se vea, sino una “reelección” en el poder nacional, esto con la llegada de la señora, Claudia Sheinbaum Pardo al palacio real, donde todavía se hospeda el predicador de México de Andrés Manuel López Obrador.

Esperemos que esta señora de cuarta, rompa ese patriarcado que aún tiene y se defina por sí sola, porque el país, sí necesita de una cambio, pero real y con altura de miras; es decir que atienda de manera real los graves problemas que tiene el país en todos los sentidos, independientemente de la inseguridad que “galopa” a diestra y siniestra, porque todavía no toma posesión y ya tiene en su contra acciones negativas.

De entrada que quite “Las mañaneras” que le han costado a los mexicanos una fortuna en estos seis años, además que haga una auditoría de ella, para ver cuál fue el gasto que hizo este señor de López Obrador de ese evento, cuando creció en una desmedida los desplazados, los asesinatos de candidatos a puestos de elección popular, donde ella, la tal Claudia, ni “pillo”, dijo.

Esperemos y como se dice en términos rancheros “se destete” de este agitador profesional, porque no deja de ser “la misma gata, pero revolcada” y México, necesita de una persona que gobierne no con programas asistencialistas nada más, sino obras reales y ver de qué forma va enfrentar la crisis hídrica en el país, el desempleo, la mentada inseguridad y de otras “fechorías” que se adolece en toda la república mexicana.

En tanto, esta reelección en el poder nacional, no deja de ser un problema, debido a que no obtuvo el 50 más uno de los votos de los mexicanos, sino esos casi 36 millones de votos, no hacen verano, sino todo lo contrario.

Necesario que Claudia se quite esa mancha de encina que es López Obrador y sea ella, porque no deja como lo escrito ser su “títere” a su servicio, ya que habla de él como si fuese un Dios, cuando habrá de dejar al país sumido en una inseguridad grave y en el despeñadero del cual será difícil salir de él y más cuando no lo reconocen que es lo peor del caso.

Esta unión no es buena para el país y más porque harán una gira juntos por México, uno a forma de despedida y la otra obedeciendo órdenes, cuando se debe de liberar de esos candados que al final, harán daño, no sólo a ella, sino a todos los mexicanos, porque son mucho más lo que no votaron por ella, sino que los millones de pesos en programas sociales, la tiene a ahí, en ese lugar, pese a que diga que no.

Lo que sí veremos es ver de qué está hecha, porque hasta el día de hoy ha sido solo una “marioneta” y  sumisa, donde le dicen rana y salta. Por eso, es urgente que sea ella y no secretaria, porque en su campaña política no dejo de hablar de agitador profesional, como si fuese la octava maravilla del mundo e inclusive en los debates presidenciales, hacía lo mismo, esto repito es grave, porque no es una mujer de una sola pieza, sino que necesita o necesito y seguirá necesitando  de “huajes para nadar”.

Por eso,  digo que no fue una elección presidencial en México, sino una reelección, donde sólo se cambia de jinete y párele de contar, no se ve nada nuevo, sino que seguirá la misma demagogia con eso de la cuarta transformación o el segundo piso o como la segunda línea del metro o no Claudia, en México.

Esperemos que el país salga del atolladero en que se encuentra, sino seguiremos viviendo y viendo acciones de índole populista, tal y como gobernó este sujeto de marras, sí de Andrés Manuel López Obrador y si no me creen para el baile vamos.

Por hoy es todo.

HASTA LA PRÓXIMA.

Correo Electrónico.

[email protected]