Lo que haya sido estuvo ahí hace rato y hoy ronda por el cuarto. Al escuchar, lo remoto se ha escondido, hablemos de lo necesario, de nosotros por ejemplo, se dicen uno al otro. Nunca se sabe quien o qué es uno y cuál el otro. El caso se pervierte en solitario. En un juego de naipes a ojos cerrados.

Un café sobre la mesa ha visto el humo del cigarro. Ha visto una canción salir lentamente de los labios. Un vaso de agua y una gota derramada que escurre suave y llana es compañía también.

Desde ahí se ve en el suelo un par de pies inquietos movedizos, nerviosos sin motivo. Como en una lancha, en una panga de pescador el propietario escoge lo que escribo.

Para el cielo el cuarto es un pozo de 4 x4. Las paredes, pueden decirlo sin pudor, atrapan los minutos que escapan por la ventanas y dejan en los relojes despojos de su permanecía interrumpida y la horrible seguridad de que lo que no es nunca fue.

Los recuerdos aún juegan a la pelota, hay un chiquillo en la memoria corriendo sin destino, queda el segundo tiempo, falta el gol que lo consagra para ver el mundo.

La juventud es un espectáculo con estadio lleno en los viejos pósteres. La antigua computadora guarda archivos de las palabras dichas en voz baja, tan baja que se derritieron en la boca.

Una bici, colgada ahora, se suicidó por cansancio, nadie supo cuando, o lo han omitido por intrascendente. La canción algo dijo de eso en el segundo verso. Dos días después de los hechos llego el ministerio público y revisó el cuadro chueco, peor que eso, no quiso llevárselo.

Afuera de estampan los saludos y quien escuche podrá repetir esas palabras. Adentro el mundo es distinto. El ruido teje el pequeño disturbio de unos pasos que se guardan bajo la alfombra sin gato. De un momento es este tiempo, nadie de los ausentes podría negarlo ahora que hay respuestas.

El café es terso como una rosa en el jardín húmedo de la mesa de madera. Las manos revolotean simulando la esquiva realidad sin ser vista por los ojos. Se cuela el viento y descubre la cara de una carta. El escenario está puesto para la sonrisa. Pero el café sigue ahí esperando la última llamada de la tarde de su fiesta, poco antes de que oscurezca reconoce que todo da vueltas.

Me cae la neta del planeta, me estorba la existencia para decir un poema. Me estoy convirtiendo en lo que he sido, un hombre sentado en el precipicio de una módica silla. Eso está bien. Pueden leer el final de esta historia si cierran la puerta.

Aquí es Troya. Estoy adentro del gigantesco caballo, leo los libros de la biblioteca del pueblo, cabalgando he llegado al rincón donde duermo. Me repito mil veces, soy inevitablemente el mismo que leyó El quijote en la barda de una ciudad cercana. Fui la nada cuando todavía no me había ido y fui el todo para acabarla, sin pasar desapercibido para la migra.

Aquí un día fue el país con banderas y todo, fue el banderin de la calle, fue un terreno baldío. Fue la máquina caterpilar antes de las canciones. Aquí fue un pollo frito, un kilo de tortillas, el gólgota, el penalti, el gol del contrario y el de Hugo Sánchez, fueron los gritos, las palabras blasfemas, el rezo, el sagrario, el peso, el crucifijo y fue un gran salón del silencio, un rastro de la bonita, y fue muchas veces lo que he querido.

El café se enfrió a pesar de que uno de los dos era el propietario. El de los lentes olvidados muchas veces. El de la memoria olvidadiza olvidó con orgullo esa parte de la historia en que una chica besa el borde de la taza.

Antes de caer, la canción vuelta suspiro emite una bocanada de humo, la señal arbitraria que indica el final del partido. El cuarto, que lo es todo en esta casa, deja el círculo y continúa siendo cuadrada.

TENGO OTROS DATOS

SSPT DA CURSOS DE MEDICINA A POLICÍAS

Capacita SSPT al personal operativo con Curso de Medicina Táctica Policial.

A fin de proporcionar a los elementos de la Guardia Estatal herramientas que les permitan acceder a prácticas y acciones de asistencia prehospitalaria, la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas (SSPT) inició el tercer bloque del Curso de Medicina Táctica Policial, en el cual participan 26 elementos, de los cuales, ocho son mujeres.

De acuerdo al instructor, policía “A” Francisco Javier Mar Cruz, los integrantes de este bloque pertenecen a diferentes coordinaciones y agrupamientos de la Guardia Estatal y, aunque se recomienda que cuenten con conocimientos en primeros auxilios, destacó que está abierto a todo aquel que desee tomarlo.

Destacó que el objetivo de esta capacitación es que el personal conozca técnicas médicas de emergencia durante un combate o en el campo de acción, a fin de ayudar a preservar la vida de un herido.

Entre los temas a abordar en este bloque se encuentran: la reanimación cardiopulmonar (RCP), control de hemorragias a través de torniquetes, tipos de vendajes y canalización.

Cabe mencionar que, a la fecha, al menos 55 elementos de las diferentes áreas operativas ya recibieron el curso de Medicina Táctica.

HASTA LUEGO