Esta es una muy popular frase atribuida a EMILIANO ZAPATA, célebre mexicano y este si (No como lo de ahora) luchador social, enemigo de la oligarquía y de los cacicazgos heredados a los hacendados por el porfirismo.
«Decía el Caudillo del Sur» o «Atila del Sur», como también le llamaban al General Zapata, nacido en Agosto de 1879 en San Miguel Anenecuilco en el estado de Morelos. Zapata era de los Mexicanos bien nacidos en esa época violenta en qué los beneficios para la gran mayoría tenían que conseguirse peleando, a «sangre y fuego», porque un reducido grupo de privilegiados que eran los herederos de los gobiernos de esos tiempos y dueños de vidas y haciendas.

Reza la leyenda que tenían que luchar, por un lado contra todos los terratenientes y caciques que apropiados ilegalmente de grandes extensiones de tierra que hacían producir trabajando a los campesinos de sol
a sol, recibiendo a cambio en tiendas de raya solo necesario para vivir, es decir, víveres, ropa, huaraches y también con un gobierno que solo los veía como herramienta de trabajo y producción, pero solo para ellos.

Lo peor en esos tiempos es que muchas, la gran mayoría de familias eran conformistas y se sometíian a los abusos de patrón que hasta le daban las gracias y le besaban la mano.
Emiliano Zapata, quien se desarrollo en su adolescencia por esos paraje del sur del país, vivió enmedio de estás desigualdades sociales y primero ideó la manera de como contribuir para sacar y liberar a su pueblo de tantas injusticias.

De ahí que, lo primero que tuvo tuvo que hacer es especializarse en buscar la manera de motivar a esa gente para que viera que esa forma de vida era injusta y que merecían una mejor manera de vivir, una vez que también se dedicaría a organizar grupos de campesinos inconformes, que más tarde sería conocido como «Ejército Libertador del Sur», en donde sus principio eran, Justicia Social, Libertad, igualdad, democracia social y respeto a las comunidades indígenas, campesinas y obreras.

Es por eso que le atribuyen muchas frases motivacionales que quedaron en el anegdotario, incluso unas que se le atribuyen sin confirmarse que eran de su autoría.

Genial y admirable nuestro personaje de esos que buscaban el bien común, de ahí su frase, «Yo quiero ser esclavo de los principios, no de los hombres», y otra cuando le preguntaban si él vivía bien porque andaba en la lucha para beneficiar a los campesinos: «Yo no ando en esta lucha por dinero, ando aquí porque quiero el bien de todos».

Pero la frase «matona», como ya lo mencionamos al principio y queda a la medida de ciudadanos, que en esta época de elecciones, son manipulados por dinero, por individuos que no ven más que sus intereses, porque los principios y el bien común de un pueblo es cosa secundaria.

En esta elección hay de todo, personajes inmorales, con antecedentes penales, desibligados, acaudalados, aunque sin principios, que quieren más y más, demostrando una ambición sin límites quiern gobernar para seguir explotando a su gente en un pueblo muy cercano a la capital y en otros de la geografía Tamaulipeca.

Lo peor, al igual de los tiempos idos, estos lo ven como cosa normal que los sigan manejando.

Si el General Zapata viviera, ya les estuviera repitiendo la frase: «El que quiera ser águila, que vuele, el que quiera ser gusano, que se arrastre, pero que no grite cuando lo pisen»…

Pero bueno, allá ellos, yo mejor los dejo tranquilos para que acudan a votar este domingo, como un deber cívico y una contribución a la democracia mexicana.

No se dejen manipular…y no hechen a perder su voto.

Les ofrezco el correo para lo que quieran mandar, panoramatam@hot mail.com