Las enseñanzas y experiencias recién sufridas por la crisis hídrica de las Lagunas del sur conurbado, las Presas Vicente Guerrero y Marte R. Gómez, sin olvidar las Presas Internacionales del Falcón y La Amistad, es entre otras cosas, la urgente necesidad de aplicar un «programa integral de dragado y desazolve de nuestros principales vasos lacustres».

No es lo mismo interpretar la superficie en metros cuadrados de los embalses, que la capacidad en metros cúbicos de los mismos. Lo anterior, ya que uno de los problemas que afectan a los embalses es su pérdida de capacidad debido a
sedimentación o azolves en su interior por erosión hídrica de su cuenca tributaria.

Para Cotler, el proceso de sedimentación ocurre principalmente por acarreo y transporte de las partículas mediante el flujo de agua, es decir, que está estrechamente ligada al proceso de erosión hídrica de los suelos, que incluye el desprendimiento de partículas y su subsecuente transporte y depósito a lo largo de laderas (Cotler y González 2010).

Laiz afirma que puede decirse que los embalses funcionan como trampas de sedimentos y varían de acuerdo con el envejecimiento del embalse,
deteriorando la cuenca por la incidencia antrópica (Laiz 2009).

Cotler y González citan que, a nivel internacional, los embalses se están azolvando a una tasa aproximada del uno por ciento al año, lo que implica que para mediados del siglo XXI el almacenamiento mundial de agua sería la mitad del actual (Cotler y González 2010) lo que justifica la necesidad de trabajar en la evaluación del azolvamiento y su control.

Por su parte, Palau informa que la sedimentación de los cuerpos de agua tiene un alto costo ambiental y social. Está asociada con el deterioro de los ríos, el disturbio de los hábitats acuáticos, la disminución de la capacidad de almacenamiento y los costos directos relacionados con la necesidad de dragar las presas (Palau 2002).

Por lo citado, nos preguntamos en México y Tamaulipas, ¿qué trabajos han aplicado las diversas autoridades de la Conagua y la SEMARNAP, para atender los azolves o sedimentos acumulados en los años por la evolución de nuestras viejas presas y sistemas lagunarios, para permitir atender las constantes crisis hídricas presentadas en los últimos 10 años por las sequías derivadas del cambio climático?

Una experiencia positiva ante nuestros comentarios, se puede citar por los trabajos intensos de desazolvado aplicados por la administración municipal de Altamira, a cargo de Armando Martínez Manríquez desde octubre del 2022, primero mediante una draga rentada, que posteriormente fue adquirida con recursos propios del Cabildo Altamirense, lo cual ha permitido optimizar el desazolve de la Laguna del Champayán, que cerró con 283 mil metros cúbicos al mes de mayo de este año.

Citan por parte de la Comapa de Altamira que, en un período de 18 meses, se han removido 283 mil metros cúbicos de sedimentos del sistema lagunario, que gracias a esa labor se aseguró el suministro del vital líquido a la comunidad en los últimos meses del estiaje presentado entre los meses de marzo a mediados de junio de este año.

El gerente de la Comapa Altamira, Omar Hernández Leines, explicó que, a pesar de que el nivel del sistema lagunario había bajado a menos un metro con 10 centímetros, aún contaron con 2 metros de tirante de reserva, situación que no se presentó en las Lagunas de la Puerta y El Chairel.

Ahora que derivado de las abundantes lluvias y escurrimientos, se están recuperando los volúmenes de agua de las presas del centro y las lagunas de Tamaulipas, se presenta necesario realizar un planteamiento de desazolvado de las mismas, además de los canales y ríos de alimentación, por lo que se espera que las autoridades federales, estatales y municipales se apliquen en los próximos meses que terminen los temporales de lluvia.

Adicionalmente, se estarán analizando las diversas opciones qué han estado planteando desde el gobierno del estado de Tamaulipas, para establecer Plantas Desalinizadoras y de Tratamiento de Aguas Residuales, terminar la construcción del 2° Acueducto de la Presa Vicente Guerrero, implementar el proyecto de canales y bombeo de aguas desde el río Bravo a las cuencas de Matamoros y Reynosa, así como de aguas desde El Pánuco hacia la Vicente Guerrero y Marte R. Gómez, complementando con el mantenimiento intensivo de las redes de agua potable y drenaje de los principales municipios de Tamaulipas.

Esto se puede concluir que se establezca para Tamaulipas, una nueva «Cultura del Agua» y la concientización del tema que estas crisis hídricas llegaron para quedarse, por lo que se tendrán que aplicar medidas inteligentes para retos urgentes…