Por Valentina Ríos

“En la música encontramos el amor, amor huasteco” mencionó Ma. Alejandra Juárez Hernández, docente y músico originaria de Llera, Tamaulipas, quien acompañada de su esposo, también músico, violinista, Camilo Ramírez Hernández del municipio de González, Tamps., respondieron a una entrevista después de haber impartido su taller: «Taller Huasteco Victorense”.

Alejandra Juárez se involucró en el medio desde niña, a la corta edad de 7 años, gracias al “amor a la tradición” que le fue inculcado por su padre. Pero fue hasta los 16 años cuando inició profesionalmente ejecutando la jarana.

Camilo Ramírez, por su parte, también ejecutó la jarana como primer instrumento, siendo parte del trío Gallitos del Bernal a la edad de 9 años y sería hasta los 14 cuando iniciaría con el violín al lado de los Gallitos Tamaulipecos, para después integrarse con los Camperos de Valles a los 17, y a los 18 ingresar al Conjunto Típico Tamaulipeco.

Camilo y Alejandra se conocieron durante ensayos de huapango en la Casa de la Cultura de Llera en 1997 y describieron el momento como «amor a primer huapango” , formando, un año después, su propio trío “Herencia Huasteca”, que hasta la fecha sigue vigente, acompañados de Ángel Juárez, hermano de Alejandra. Formalizando este amor al casarse en 1999.

La pareja inició a impartir clases en “su humilde casa” en 2012 con 3 alumnos y, secuencialmente, fueron integrándose más, pues según lo mencionaron : «dijimos que sí era momento de compartir lo poquito que sabemos”. Además Alejandra, como docente, vio que en los programas de estudio no trabajaban la música tradicional. «Si no somos nosotros mismos los que impulsemos lo que hacemos… ¿pues quién?”.

«La música huasteca es el orgullo de nuestro Estado, hay que rescatarla, seguirla defendiendo y preservarla porque es la que nos da identidad”.- Alejandra Juárez

La música ha llevado a la pareja muy lejos, pues además de haber encontrado ahí el amor, formaron una familia al lado de sus 3 hijas que también heredaron el gusto por el huapango. Sin mencionar que se han hecho de amigos y clientes, recorriendo parte de la República, otros países, e incluso, otros continentes.«Mientras a la gente le siga gustando nuestro trabajo, tanto como músicos y como instructores, aquí estaremos”.- Camilo Ramírez.