El Covid-19 deja pérdidas de todo tipo, hasta capilares, lo que ha causado gran preocupación entre los que lo sufren ya que, además de los síntomas comunes de la enfermedad y todo lo que conlleva, deben enfrentar estos cambios físicos que afectan principalmente a su estado de ánimo, pues hay quienes deben cortar su cabello o incluso raparlo.

Pero, ¿por qué se cae el cabello con el Covid-19?

Estudios demuestran que la pérdida de cabello se da solo en un 25 por ciento de los pacientes de Covid-19 y es común que aparezca a los pocos meses después de haberse contagiado.

En entrevista para la BBC, Paulo Criado, coordinador del Departamento de Medicina Interna de la Sociedad Brasileña de Dermatología, explicó que normalmente las personas experimentan severa caída del cabello luego de contraer enfermedades infecciosas más graves, autoinmunes e incluso, el desencadenar problemas emocionales.

Expertos que han analizado este síntoma-que aseguran, es temporal– lo asocian principalmente con el estrés provocado por el Covid-19, aunque aún existe una gran incógnita sobre la causa, el tiempo que puede durar -algunas personas lo padecen por semanas y otras hasta por meses- y el tratamiento es personal, cada caso lleva un proceso diferente.

Estudios demuestran que los factores más comunes que desencadenan la caída del cabello son la pérdida de peso severa, tratamientos contra el cáncer, enfermedades graves y hasta algún evento muy relevante en la vida de alguien, como lo sería el fallecimiento de un ser querido, una de las situaciones que más se presentaron con la llegada de la pandemia.

Tipos de pérdida de cabello

Las personas que han sufrido caída de cabello después de contraer coronavirus describieron que éste se desprendía en grandes cantidades; sin embargo, en muchos de los casos, aseguran que no requirieron de un tratamiento especial, con el paso del tiempo mostraron mejoría. Hasta el momento se han detectado dos tipos de pérdida capilar:

Efluvio telógeno: Siendo el más común, ocurre cuando el paciente se enfrenta a una experiencia de mucho estrés. Regularmente, una vez que el estrés desaparece el cabello vuelve a crecer sin necesidad de un tratamiento.

En la mayoría de los casos, esta afectación se da tres meses después de la infección y puede durar de tres a seis meses.

Alopecia areata: Así como en el efluvio telógeno, ésta puede presentarse cuando la persona se expone a una situación de estrés. Aparece cuando el sistema inmunológico ataca a los folículos pilosos y la pérdida de cabello comienza con una o más zonas formando espacios circulares de calvicie que pueden superponerse. En ocasiones se requiere de un tratamiento basado principalmente en medicamentos para el cuero cabelludo.

Puede durar de dos a tres años, incluso sin Covid-19, por lo que es complicado determinar el tiempo que una persona puede padecer alopecia areata.

¿Quiénes son los más afectados?

De acuerdo con varios estudios, los hombres serían los más afectados; sin embargo, la caída del cabello asociado al Covid-19 no es específico de algún género o edad.

Por otra parte, se considera que la pérdida de cabello podría también confundirse con la calvicie que desarrollan algunos hombres debido a la carga genética.

«Desde el punto de vista inmunológico y genético, el tema de la calvicie como factor asociado al Covid-19 puede ser una coincidencia porque los hombres mayores en general tienen más calvicie que las mujeres», explicó el especialista Paulo Criado al medio de comunicación británico.

¿Qué hacer ante la caída de cabello por Covid-19?

María Soledad Medina, médico de primera línea Covid, declaró a El Sol de México, que aunque en la mayoría de los casos no se requiere de un tratamiento, las vitaminas como la D3 y los minerales son eficientes para acelerar el proceso de recuperación del cabello.

Aunque, comentó, «todo dependerá de la sintomatología, así como el historial de cada paciente. Ya que de ser leve la pérdida del cabello, la persona mejoraría con el paso del tiempo, pero en caso de que ésta persista y se agrave, hay que acudir con un especialista porque puede ser desencadenada por enfermedades autoinmunes así como endocrinológicas, entre otras».

Explicó que son diversos los factores que podrían generar la pérdida de cabello después de contraer la Covid-19, pero aún no hay una causa específica, por lo que es importante acudir con el médico, quien dará mejores recomendaciones, pero sobre todo no recurrir a tratamientos «caseros«.