El pasado domingo 1 de noviembre, murió una de las más reconocidas productoras de la televisión mexicana: Magda Rodríguez a los 57 años de edad. De acuerdo con diversos medios, las causas de su muerte fueron un shock hipovolémico derivado de un sangrado de tubo digestivo.

Ante este diagnóstico muchas dudas quedaron sin resolverse: ¿qué es el shock hipovolémico y el sangrado del tubo digestivo?

Shock hipovolémico

De acuerdo con información de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, el shock hipovolémico, o hipovolemia, es una afección de emergencia en la cual la pérdida grave de sangre o de otro líquido hace que el corazón sea incapaz de bombear suficiente sangre al cuerpo. Este tipo de shock puede hacer que muchos órganos dejen de funcionar.

Causas

La pérdida de aproximadamente una quinta parte o más del volumen normal de sangre en el cuerpo causa un shock hipovolémico.

La pérdida de sangre puede deberse a:

Sangrado de las heridas

Sangrado de otras lesiones

Sangrado interno, como en el caso de una hemorragia del tracto gastrointestinal

La cantidad de sangre circulante en el cuerpo también puede disminuir cuando se pierde una gran cantidad de líquidos corporales por otras causas, lo cual puede deberse a:

Quemaduras

Diarrea

Transpiración excesiva

Vómitos

Debido a que el nivel de sangre disminuye hasta en una quinta parte, el oxígeno se vuelve insuficiente para los órganos, y ya que los tejidos no tienen una “reserva” de O2, provoca que fallen.

Ante la ausencia de oxígeno, el cuerpo busca alternativas para hallar la manera de “respirar”. En este sentido, el paciente presenta taquicardia y aumento de la fuerza vascular y de contracción cardiaca, pues el corazón no bombea la sangre suficiente.

Síntomas de shock hipovolémico

Ansiedad o agitación

Piel fría

Sudoración

Ausencia o disminución de orina

Confusión

Disminución o ausencia de gasto urinario

Debilidad generalizada

Piel de color pálido (palidez)

Respiración rápida

Sudoración, piel húmeda

Pérdida del conocimiento (falta de respuesta)

Los síntomas y desenlaces clínicos pueden variar, dependiendo de:

La cantidad de volumen de sangre/líquido perdido

La tasa de pérdida de sangre/líquido

La enfermedad o lesión causante de la pérdida

Afecciones crónicas subyacentes, como diabetes, enfermedad cardíaca, pulmonar y renal, o relacionada a una lesión

Sangrado de tubo digestivo (Hemorragia digestiva)

Expertos de Mayo Clinic señalan que el l sangrado puede provenir de cualquier sitio a lo largo del tubo digestivo, pero a menudo se divide en:

Hemorragia digestiva alta: El tubo digestivo alto incluye el esófago (el conducto que va desde la boca hasta el estómago), el estómago y la primera parte del intestino delgado.

Hemorragia digestiva baja: El tubo digestivo bajo incluye la mayor parte del intestino delgado, el intestino grueso, el recto y el ano.

El sangrado gastrointestinal (GI) es un síntoma de un trastorno en tu sistema digestivo. La sangre a menudo se presenta en las heces o en el vómito, pero no siempre se hace visible, ya que puede causar heces negras o alquitranadas. El nivel de sangrado puede variar de leve a intenso, y puede ser potencialmente mortal.

Si son necesarias, las tecnologías avanzadas de diagnóstico por imágenes suelen identificar la causa del sangrado.

El sangrado evidente aparece como:

Vómitos con sangre, que pueden ser de color rojo o marrón oscuro y parecerse a la textura de los granos de café

Heces oscuras o alquitranadas

Sangrado rectal, por lo general dentro o con las heces

Con el sangrado oculto, es posible que presentes lo siguiente:

Aturdimiento

Dificultad para respirar

Desmayos

Dolor en el pecho

Dolor abdominal

Síntomas de choque

Si el sangrado comienza de manera abrupta y avanza rápidamente:

Descenso de la presión arterial

No orinar u orinar de forma espaciada, en pequeñas cantidades

Pulso acelerado

Pérdida de la conciencia

El sangrado profuso del tubo digestivo puede ser peligroso. Sin embargo, incluso las cantidades muy pequeñas de sangrado que ocurren durante un período largo de tiempo pueden llevar a problemas tales como anemia o hemogramas bajos.

Una vez que se encuentra el sitio donde se ha producido, existen numerosas terapias disponibles para detener la hemorragia o tratar la causa.