¿Inflamada y cansada? Así evitas la retención de líquidos.
Si te sientes hinchada, cansada y con pesadez, puede ser por tu alimentación y la retención de líquidos.

Pero para no confundir un exceso de peso con la retención de líquidos, responde estas preguntas para saber si retienes mucha agua:

1. ¿Tienes el abdomen hinchado?

2. ¿Las piernas pesadas?

3. ¿Sientes los párpados, labios y manos más bien abultadas?

4. ¿Te ves una cara más redonda o más papada algunos días?

Si dijiste sí en alguna, podrías padecer retención de líquidos. A continuación una lista con lo que sí y lo que no debes comer para evitar la retención:

Verduras verdes como solución para cualquier mal alimenticio, perejil, apio, además cebolla, piña y papaya.

Con el potasio contrarrestarás el sodio, causante de tu retención de líquidos, lo encuentras en alimentos como zanahoria, melón, plátano, sandía y legumbres.

Complementa los sólidos con tés, puede ser blanco, verde o rojo.

Lo que no debes comer
Embutidos y sal de mesa, ¡por supuesto! Reemplázala por sal de mar lo antes posible, solo recuerda que esto no te da pase libre para incluirla en todos tus platillos.

No más frutos secos de los permitidos, al igual que las chips, aunque sean naturales debes moderarlas e intercalarlas con los alimentos que tienen un alto porcentaje de agua.

La azúcar refinada, las grasas y cualquier tipo de fritura que puedas encontrar en la tiendita.

Nada en exceso es bueno, pero presta especial atención a la cantidad de proteínas que estás consumiendo, la actividad hepática puede verse afectada por una dieta proteica alta y por supuesto ¡agua, mucha agua!