La respiración bucal (respirar por la boca) es un problema que se presenta en mayor porcentaje en niños, y es en esta población donde sus alteraciones y consecuencias son más graves, ya que se encuentran en periodo de desarrollo y crecimiento. Por tanto, será imprescindible conocer los signos y síntomas relacionados con este tipo de respiración para poder tratarlo cuanto antes mejor, ya que las causas que la generan se pueden corregir y tratar.

La consecuencias de no actuar ante la presencia de esta alteración, pueden ser múltiples, desde afectaciones cognitivas como dificultad de concentración, hasta problemas en la coordinación o dificultades en un buen descanso durante el sueño. En este artículo describiremos brevemente qué se entiende por respiración bucal y citaremos las principales causas, síntomas que puede presentar, así como las alteraciones y afectaciones que aparecen si esta es ignorada y no es tratada de manera eficaz.

¿Qué es la respiración bucal?

La respiración bucal, tal como nos indica la palabra, consiste en respirar por la boca, pero este patrón no tiene porque producirse siempre, puede darse solo durante la noche, cuando el individuo habla o puede presentarse de forma mixta y respirar tanto por la boca como por la nariz.

La mayoría de estudios que se han realizado para conocer las consecuencias que genera el respirar por la boca, así como los posibles tratamientos, se han llevado a cabo con población infantil, ya que en estos, esta alteración en la respiración, produce afectación en el desarrollo y por tanto es recomendable realizar un tratamiento para evitar posibles consecuencias negativas en el futuro. Se ha comprobado que un tratamiento temprano puede prevenir un gran número de patologías.

Qué es respiración bucal

Causas de la respiración bucal

Se considera que la respiración normal y por tanto la que el ser humano tendrá tendencia a realizar será la nasal. Por tanto, si esta no se realiza, lo más probable es que sea porque las vías aéreas se encuentran obstruidas. La causa de obstrucción más frecuente en niños es la hipertrofia, aumento de tamaño, de las amígdalas y de las adenoides o vegetaciones, esta última se refiere a una masa de tejido ubicada en la parte posterior de la cavidad nasal. Tanto las amígdalas como las adenoides, se encargan de capturar las bacterias y los virus y así mantener el cuerpo sano.

Otra causa que también genera con alta frecuencia que se taponen los conductos nasales, son las infecciones respiratorias, producidas por virus y bacterias, ejemplos de estás serían: el resfriado común, produciendo congestión nasal, mocos, tos y dolor de cabeza; la faringitis, con síntoma principal de dolor de garganta; la rinosinusitis, infección de la mucosa que recubre la nariz y los senos paranasales (espacios huecos detrás de nuestra frente, nariz y ojos) esto produce mucha congestión, malestar general, dolor en la cara y fiebre.

Del mismo modo, se han observado otras causas que pueden dar lugar a la obstrucción de las vías nasales y la consecuente respiración bucal, algunas de ellas serían las siguientes: la inflamación de las mucosas por alergia (rinitis alérgica y sinusitis), la desviación del tabique nasal, malformaciones, pólipos (abultamientos anormales) en la superficie de la mucosa, la hipotonía muscular, disminución del tono muscular, tener asma, succionar el pulgar o haberlo hecho o anomalías del nacimiento como la atresia coanal (bloqueo de las vías aéreas nasales por un tejido).

Se ha visto también un alteración en la lengua, presentándose más atada a la boca, hecho que le dificulta su movilidad por ella, esta alteración recibe el nombre de lazo de lengua.

Causas respiración bucal

Síntomas (y consecuencias) que produce respirar por la boca

Para poder detectar si una persona respira por la boca, nos podemos fijar en una serie de signos y síntomas que suelen aparecer en ellos. Como hemos señalado, será vital estar atentos a la posibilidad de presentación de estos síntomas para poder empezar con el tratamiento lo antes posible.

Algunas de las señales serían las siguientes: dormir con la boca abierta y roncar por la noche; mantener la boca abierta la mayor parte del día; presentar ojeras y aplanamiento de las zona de los pómulos, que nos indica que no se produce buen descanso; presencia de hábitos parafuncionales, que consisten en movimientos del sistema masticatorio que no tienen sentido útil (por ejemplo empujar con la lengua los dientes); tendencia a levantar la barbilla y adelantar el cuello para poder respirar mejor; padecer cuadros clínico como otitis de repetición, que produce daño en el oído, irritabilidad e incluso fiebre.

Como ya hemos apuntado, una respiración bucal persistente no tratada puede ocasionar múltiples consecuencias y alteraciones, sobre todo en niños, ya que estos se encuentran en una etapa vulnerable a afectaciones que puedan alterar el desarrollo normal del infante. Seguidamente haremos mención de las principales consecuencias que se observan:

  1. Deformaciones del rostro

La respiración de forma continuada por la boca, sobre todo en niños, puede ocasionar deformaciones y modificar el desarrollo facial durante el crecimiento de este. Si no se detecta a tiempo y se aplica un tratamiento eficaz, se pueden desarrollar alteraciones en las características faciales conocidas con el nombre de facies adenoideas, estas són las siguientes:

  • Cara alargada
  • Cara plana sin proyección de los pómulos
  • Presencia de ojeras
  • Barbilla retraída hundida o más atrás
  • Nariz caída o en forma de gancho
  • Fosas nasales estrechas
  • Paladar estrecho u ojival
  • Dientes torcidos
  • Sonrisa gingival (no armonía entre dientes, encías y maxilar superior)
  • Mala postura del cuello
  • Retro posición mandibular
  • Hipotonía labio superior

Deformidades bucales

2. Problemas dentales y esqueléticos

Uno de los síntomas ya mencionados de respirar por la boca de manera persistente es mantenerla abierta en la mayoría de las ocasiones. La dificultad para mantener la boca cerrada, produce una disminución en el flujo de saliva, este hecho hace más propensa la aparición de caries y problemas en las encías; el mal aliento, se ha observado que alrededor de un 50,9 % de los niños con respiración bucal presentan un fuerte olor de boca; y el aumento de la acumulación de bacterias. Al presentarse menos movimiento salival, también genera una sensación de sequedad bucal permanente.

En relación a las características de facies adenoideas que pueden presentar como es el caso del paladar ojival o estrecho, también se producen otras alteraciones dentales como la mordida abierta o la mandíbula retraída, asociadas a una incorrecta alineación de los dientes.

3. Ronquidos y tos durante la noche

La respiración por la boca y la dificultad de respiración por la nariz genera problemas en la respiración cuando el individuo se tumba en la cama e intenta dormir. Los ronquidos son un signo de alteración en el correcto desarrollo del sueño. Por tanto, si observamos ronquidos en niños no podemos ignorarlos, ya que no tratarlos supone que el niño seguirá sin tener un descanso pleno, y es en esta época, la infancia, donde es primordial que el individuo duerma correctamente para así conseguir alcanzar un adecuado desarrollo y formación de la conexiones neuronales.

4. Apneas del sueño

La apnea del sueño es una alteración en la que se producen interrupciones en el proceso de respirar mientras el sujeto duerme. Es decir, el individuo deja de respirar por un tiempo variable relacionado este con la gravedad. Hay dos tipos de apnea: la apnea obstructiva del sueño, es la más común y se ocasiona cuando los músculos de la garganta se relajan y la apnea central del sueño, el cerebro no envía órdenes correctas a los músculos que controlan la respiración.

El no respirar correctamente mientras uno duerme, produce una disminución en el nivel de oxígeno cerebral, pudiendo generar alteraciones tanto cognitivas como motoras, como por ejemplo: una alteración en el aprendizaje y procesamiento de información relacionado con un deterioro en la corteza prefrontal o aumento del nivel de cortisol y adrenalina que puede producir sintomos de hiperactividad, ansiedad, comportamiento agresivo y problemas de aprendizaje. Se han detectado también problemas de coordinación y dolores musculares.

Apnea sueño

5. Irritación, cansancio y mal estar

Relacionado con la aparición de apneas y la falta de oxígeno, los individuos con respiración bucal presentan alteraciones del sueño que no dejan que este descanse correctamente. Esta falta de reposo adecuado deriva en la presentación de estados más irritables, cansados, con dificultades para concentrarse, sin paciencia, se producen olvidos con facilidad, se muestran más estresados y enojados y como es de esperar por la falta de sueño óptimo, están más fatigados y con somnolencia. Podemos decir, que se muestran menos felices de lo que deberían estar.

6. Alteraciones en la audición

Se ha observado, del mismo modo, problemas frecuentes en la audición como puede ser el caso de otitis, una inflamación del oído causada generalmente por una infección.

7. Cambios en el habla

Para que el habla sea correcta, es necesario que la respiración también lo sea. Ya hemos señalado con anterioridad, que la respiración bucal se puede producir de manera exclusiva durante el habla. La falta de una correcta respiración puede derivar en alteraciones en el habla como es el caso del ceceo, dificultad en la pronunciación adecuada de la letra “s”.