Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos aguantado las ganas de ir al baño, sobre todo cuando está ocupado, pero también, hay veces en las que tenemos tanta flojera que no queremos ni levantarnos de la cama, pero el cuerpo ya no aguanta más y pide vaciar la vejiga. Sea cual sea la razón, sabes ¿qué pasa en tu cuerpo si te aguantas las ganas de orinar? (NO lo volverás a hacer).

¿Qué pasa si nos aguantamos las ganas de orinar?
Cuando nos aguantamos las ganas de orinar creemos que no pasa nada, pues nuestra vejiga tiene la capacidad de almacenar entre 150 y 220 ml de líquido. Sin embargo, la orina no es un líquido estéril, por ello cuando la retenemos durante un periodo prolongado pueden proliferar las bacterias causando una infección en las vías urinarias, describen especialistas del instituto médico Mayo Clinic.

Se dice que las mujeres somos más propensas a contraer este tipo de infecciones porque nuestra uretra es mucho más corta que la de los hombres y los gérmenes que se encuentran en el área perineal pueden llegar con mayor facilidad a la vejiga ocasionando molestias como:

Necesidad constante de orinar
Orinar con aspecto turbio
Sensación de ardor al orinar
Orinar en pequeñas cantidades
Presencia de olor desagradable en la orina
Sangre en la orina

Por otra parte, nuestro cuerpo necesita eliminar los desechos y toxinas a través de la orina, por ello cuando la vejiga está en su máxima capacidad, se activan unos receptores que le avisan a nuestro cerebro que es momento de ir al baño cuanto antes, pero si no lo hacemos y además se convierte en un hábito, podemos ocasionarnos serios problemas de salud.

Cálculos en lo riñones

Los cálculos en los riñones son depósitos duros que se forman dentro de los riñones a partir de residuos de calcio, fosfato, amonio y magnesio. Cuando retienes la orina durante un periodo prolongado, los minerales se cristalizan y se unen para formar estas piedras, expulsarlos a través de la orina puede ser bastante doloroso, pero si son más grandes, es probable que termines en un quirófano.

Si quieres evitarlos, lo más recomendable es tomar abundante agua e ir al baño cada vez que tu cuerpo lo pida, de esta manera te aseguras de que tu organismo pueda eliminar los restos de suciedad que hay en tus riñones, limpiarlos y mantenerlos saludables.

Si te has dado cuenta, cuando nos aguantamos las ganas de ir al baño nos sentimos “hinchadas o inflamadas”, sin embargo, cuando se convierte en un hábito nuestro cuerpo se acostumbra a retener líquidos que cada vez son más difíciles de eliminar cuando lo deseamos, pero también, se puede deber a una enfermedad o daño renal.

Uno de los síntomas de alerta más importantes es la inflamación en las piernas, brazos, dificultad para respirar o la piel estirada, describen especialistas del instituto médico Mayo Clinic.

Ahora que ya sabes qué pasa en tu cuerpo cuando te aguantas las ganas de orinar, estoy segura que no lo volverás a hacer. ¡Cuida tu cuerpo!