Hace meses que la vacuna de Covid llegó a México y muchos de los que aún creen en la ciencia han esperado con demasiada expectativa el poder cumplir con los criterios de la Estrategia Nacional de Vacunación para ponerse las dosis de la vacuna contra COVID-19. Muchas personas ya lo lograron, otros aún están en fila de espera. Pero, mientras esto sucede, hemos estado viendo que el curso de la pandemia continúa, claro ya con menos casos por supuesto en todo el mundo, debido a que las vacunas están siendo cada vez más asequibles a las poblaciones y aunque, esto nos genera cierta tranquilidad al respecto, no deja de preocuparnos el hecho de que el virus esté mutando y estén surgiendo más infecciones con las nuevas variantes. La Delta por ejemplo que se cree que por ahora es la variante más transmisible y la que también puede causar una enfermedad más grave.

Entonces si ya fuiste de los suertudos a quienes ya vacunaron y tienes el esquema completo (1 o 2 dosis según la vacuna), ahora tal vez vienen a tu cabeza ciertas dudas como el que puedas infectarte con el virus original o alguna de sus nuevas variantes o bien, si esto es posible qué tendrías que hacer al respecto cuando la prueba salga positiva. Así que vamos a resolverte algunas de tus dudas más comunes al respecto.

¿Puedo dar positivo a la prueba de COVID-19 después de vacunarme?
Ha surgido mucho tema al respecto sobre si es posible que la prueba resulte positiva y solamente por el simplemente hecho de haberte vacunado (y pronto será el turno para los de 30) y no porque sea el caso de que te hayas infectado posterior al esquema definido de vacunación.

Los CDC plantean que las vacunas hasta ahora aprobadas para COVID-19 son seguras, ya que tienen un respaldo científico y por ahora, entre sus beneficios han demostrado ser efectivas para disminuir tu riesgo a contagiarte o a esparcir el virus, además de que te pueden prevenir de padecer la enfermedad grave y también, es una forma de proteger a la gente alrededor tuyo. Es por ello, que puedes comenzar a retomar muchas de las actividades que habías dejado de hacer por mucho tiempo aunque continuando con muchas de las precauciones que bien ya conoces.

Los CDC dicen que hasta ahora ninguna de las vacunas que existen contienen al virus vivo (por decirlo de alguna manera), por lo cual ninguna de ellas te inducirá o te provocará la enfermedad al vacunarte. Hablando de la inmunidad que las vacunas generan, aún se desconoce a ciencia cierta literal, por cuanto tiempo durará la protección en las personas que ya han sido vacunadas y bueno, también en personas que están inmunocomprometidas o que usan medicamentos que comprometen la inmunidad. La información aún es limitada en cuanto a la efectividad en estos casos.

Ahora, también se dio el caso de las personas que quisieron hacerse la prueba de anticuerpos después de haberse vacunado por la noticia aquella de la enfermera que hizo como que vacunó al señor y que en realidad no aplicó nada. A lo que los expertos en el tema respondieron que no era necesario realizarse ninguna prueba para comprobar la vacunación ni para saber si era útil la vacuna, ya que el uso clínico de estas pruebas no ha sido establecido en personas vacunadas y además, estas solamente miden una parte de la inmunidad, tienen una sensibilidad y especificidad variable y no miden la inmunidad celular que induce la vacunación completa, lo que se reafirma en el apartado de Laboratory Testing de la publicación de las “Interim clinical considerations for use of mRNA COVID-19 vaccines currently authorized in the United States”. En conclusión, podrías no dar positivo a una prueba de anticuerpos contra COVID-19 después de vacunarte debido a que simplemente estas pruebas no están diseñadas específicamente para evaluar los anticuerpos producidos por las vacunas (de hecho están diseñadas para identificar infecciones previas del virus en las personas). Así que por esa misma razón esta acción no puede garantizarte si fuiste vacunado o no. Y para que no dudes, está atento cuándo te toque vacunarte y listo, fuera incertidumbre.

¿Puedo contraer el virus COVID-19 o alguna de sus variantes después de haberme vacunado?
Es posible. El golfista John Rahm, la estrella del NBA Chris Paul o hasta el presidente de Argentina Alberto Fernández han sido algunos de los casos más sonados de las infecciones por el virus después de haber estado completamente vacunados. O sea, ya la realidad muestra que sí, en el mundo la gente a pesar de estar vacunada se está infectando.

Esto puede explicarse por lo que llaman la “infección de brecha” (o las breakthrough infections) que se define como la detección del ARN o del antígeno del virus de COVID en una muestra respiratoria obtenida de una persona con 14 días o más, después de recibir todas las dosis recomendadas de una vacuna para el virus y que está autorizada por la FDA.

Un informe de los CDC entre el 1 de enero y el 30 de abril de este año, reportó que al menos en los Estados Unidos 46 estados y territorios informaron un total de 10,262 contagios posteriores a la vacunación, lo que representaría menos del 0.01% de las 101 millones de personas dentro del país que a esa fecha ya habrían estado completamente inoculadas o sea, vacunadas. Esa cifra en realidad es baja y no es que represente que las vacunas no sean altamente efectivas o no estén funcionando como se esperaría, sino que debe pasar cierto tiempo para que la inmunidad en la población alcance los niveles suficientes como para disminuir aún más la transmisión. De hecho, dentro de estos casos registrados ya se contemplan infecciones por las otras variantes.

Los números hablan de que el 27% de esas infecciones post-vacunación fueron asintomáticas, 10% de los casos fueron hospitalizados y solamente el 2% murió (el equivalente a unas 160 personas). Aunque bueno, también estas cifras son relativas ya ellos dicen que seguramente muchos de los que cursaron en este periodo con infecciones de brecha si es que no presentaron síntomas o los tuvieron muy leves tal vez no se realizaron pruebas sospechando que tuvieran el virus.

Con las estadísticas que se tienen, lo anterior quiere decir que aunque te vacunes completamente aún tendrás un riesgo de contraer el virus o alguna variante, pero la buena noticia es que podrás presentar síntomas leves que en su mayoría no llegarán a desencadenar una enfermedad grave. Por esta razón, es muy importante que continúes con las principales medidas de seguridad para prevenir un contagio: usa tu cubrebocas, mantén la distancia social, lava y desinfecta tus manos y mantén un estilo de vida lo más saludable que puedas.

Si ya me vacuné y ahora estoy infectado con COVID-19 ¿qué hago?
Estar vacunado no significa que seas 100% inmune al virus, pero si te dará protección. Por ejemplo, con las vacunas de Pfizer y Moderna un estudio de la CDC mostró que ambas reducen el riesgo de infección en un 91% para las personas completamente vacunadas. Esto es que toda persona ya vacunada que se infecte tendrá un riesgo mucho menor a ser hospitalizada o a morir comparándola con un sujeto que haya decidido no vacunarse. Actualmente, los CDC estudian los casos de las infecciones de brecha para identificar los patrones como edad, sexo, tipo de vacunas utilizadas, las condiciones de salud de las personas e incluso, las variantes que afectan a las personas ya vacunadas, pero aún, no hay nada definido.

Y bueno, si ya diste positivo estando vacunado con tu dosis única o la doble dosis y a pesar de que puedas cursar la enfermedad asintomáticamente, con síntomas leves y además, tengas mucho menor posibilidad de contagiar a alguien, ya que habrá menor cantidad de virus en el aire que exhalas acorde a los CDC, esto es lo que tendrías que hacer:

Notificar a tu médico y aislarte durante 10 días.
Portar cubrebocas, mantener el distanciamiento social y las otras medidas de seguridad.
Permanecer en un área separada (y de ser posible con baño propio) de todos los demás habitantes de la casa.
Mantener la distancia de 2 metros por lo menos y más cuando haya personas vulnerables cerca y con riesgo mayor a enfermarse como sucede con los niños, personas no vacunadas o personas con alguna enfermedad o con inmunidad comprometida.
Hacer la desinfección de los espacios y las superficies, además de no compartir artículos domésticos o de uso personal mientras dure el periodo de cuarentena.
Asegurar una buena ventilación en los espacios cerrados.