El insomnio es uno de los principales trastornos del sueño y a partir del inicio de la pandemia de Covid-19 se incrementó la proporción de la población afectada. Se estima que alrededor de 45 por ciento de los adultos en México presentan Covid-somnia, es decir, padecen de mala calidad del sueño.

“Como uno de los principales problemas de salud pública en el mundo, el insomnio debe recibir tratamiento especializado. Al ser un trastorno que no representa un dolor físico, la gran mayoría de los pacientes que lo padecen deciden ignorar sus síntomas y relacionarlo únicamente con un mal descanso, dijo María Elena Sañudo, directora médica de la Unidad de Medicinas Generales de Sanofi México.

El insomnio, agregó, debe tratarse con la misma importancia que cualquier padecimiento y es importante buscar ayuda de un profesional ante los primeros síntomas.

¿Cuáles son los síntomas de Covid-somnia?

Entre las manifestaciones se incluye la dificultad para conciliar el sueño, despertar más temprano de lo normal o no tener un sueño reparador debido a la ansiedad y el estrés.

“Durante la pandemia esto se acentuó por diversos factores como el miedo a adquirir el virus, la preocupación por familiares contagiados e incluso la angustia por presentar una recuperación desfavorable, entre otros más”, dijo la especialista.

Comentó que el trastorno hizo que las personas buscaran ayuda y citó que Organización Mundial de la Salud (OMS) registró más de 35 por ciento de la población global con problemas similares, donde modificaron sus patrones de sueño a causa de la contingencia global, lo que se denominó como Covid-somnia.

Sañudo también refirió que un estudio publicado en la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño hubo 2.77 millones de búsquedas con la palabra insomnio en Google.

“La falta de información ante este tipo de trastornos se ha incrementado en los últimos meses, por lo que es necesario estar alerta para que ante cualquier duda se acuda con el especialista para encontrar un tratamiento efectivo”, dijo.

¿Qué es el insomnio?

La directora de la farmacéutica señaló que el insomnio se define como una dificultad persistente para iniciar el sueño con insatisfacción en su duración, consolidación o calidad y que causa deterioro en las funciones sociales.

Este malestar se ha convertido en un tema de salud pública al generar consecuencias posteriores a las horas en la que debería haber descanso como fatiga general, irritabilidad, falta de atención, problemas de memoria, ansiedad e incluso se asocian a enfermedades crónicas, trastornos mentales y limitaciones en el funcionamiento diurno.

“El insomnio es la alteración del sueño más frecuente en la población y desafortunadamente sus efectos no sólo provocan cansancio en el paciente. Este trastorno también se asocia a un riesgo elevado para desarrollar trastornos depresivos mayores y otro tipo de enfermedades cardiovasculares o metabólicas si no es tratado a tiempo”, aseguró Alejandro Jiménez Genchi, coordinador de la Clínica de Sueño del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.

¿Cómo se trata la Covid-somnia?

Llevar una buena alimentación, practicar actividad física y contar con el tratamiento adecuado ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente, afirmó.

Indicó que Covid-19 ocasionó el desajuste del sueño en millones de mexicanos, por ello, es de gran importancia detectar las señales de alerta para mantener un diagnóstico oportuno y lograr tener el tratamiento personalizado y controlado.

“El sueño regular ayuda a las personas con el restablecimiento y conservación de la energía, regulación metabólica y endocrina, con la consolidación de la memoria, en la regulación térmica y con la activación inmunológica, por mencionar algunos factores” aseguró Edilberto Peña de León, director General del Centro de Investigaciones en Sistema Nervioso Central (CISNE) México.

El tratamiento estándar para el insomnio son los hipnóticos no benzodiacepínicos, recomendados como tratamiento farmacológico por la Organización Mundial de la Salud, así como la Organización Panamericana de la Salud. Llevar una buena alimentación, practicar actividad física y contar con el tratamiento adecuado ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente”, explicó Sañudo.