Las consecuencias negativas que pueden tener los pequeños ante la falta de vacunas, pueden ser devastadoras. Tal es el caso de Jade DeLucia, una niña de tan solo 4 años de edad, quien no fue vacunada a tiempo y quedó ciega después de haber enfermado de gripe.

Todo parecía una simple fiebre y un resfriado, pero lo que tenía era un cuadro de influenza tipo B.

Los padres de DeLucia aceptaron que no recibió vacunas durante la temporada invernal, y fue necesario llevarla a cuidados intensivos en el Hospital de Niños de la familia Stead, en la Universidad de Iowa.

La influenza tipo B atacó el cerebro de la menor, causándole una encefalopatía necrotizante aguda, enfermedad que causa inflamación cerebral y provocó la pérdida de la visión.

Aunque los especialistas no saben si la pérdida visual será definitiva, Jade DeLucia permanecerá en observación para ver la evolución de su estado de salud. La familia Phillips inició un movimiento para promover la importancia de la vacunación a los pequeños.

“Queremos que los padres sepan que deben vacunarse a los niños cada temporada invernal. Es terrible ver a un hijo sufrir así”, señaló Amanda Phillips, madre de la pequeña.

Recuerda que la vacunación salva vidas, no dejes que tu pequeño se exponga a un daño a este nivel en su salud y cambie por completo su vida.