La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estableció el primero de junio como el Día Mundial de la Leche, con el propósito de incentivar el consumo de lácteos en todo el planeta.

Este líquido de origen animal proporciona nutrientes esenciales que favorecen el fortalecimiento del sistema inmunológico, ya que es una fuente importante de energía, proteínas de alta calidad y grasas. La leche es un alimento muy valioso desde el punto de vista nutricional y debe formar parte de una dieta equilibrada en cualquier etapa de la vida.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, al tercer trimestre de 2019 México ocupó la octava posición en la producción mundial de leche de bovino, siendo los principales productores nacionales, los estados de Jalisco (20.3%), Coahuila (11.3%) y Durango (10.2%).

Según la FAO, el consumo per cápita de leche y productos lácteos es mayor en los países desarrollados, pero la diferencia con muchos países en desarrollo se está reduciendo.

Mitos y realidades sobre su consumo, según la MSD Salud Animal en México:

No es imprescindible para el calcio
Aun cuando existen otros alimentos distintos a los lácteos, ricos en calcio como condimentos y especias de origen vegetal, no hay uno tan completo como la leche que contenga lactosa, vitamina D y otros péptidos bioactivos; facilitan la absorción del calcio, el cual contribuye a mejorar la calidad nutricional de la dieta.

Consumir lácteos engorda
La grasa que aporta la leche sirve para transportar algunas de las vitaminas que contiene (vitaminas liposolubles: A, D, E y K). El contenido de grasa de la leche entera es del 3.5%, 1.8% en semidesnatada y el 0.8% en desnatada. Se puede afirmar que la aporta gran cantidad de nutrientes con un contenido calórico muy limitado.

Aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares
Si bien una elevada ingesta de grasa saturada aumenta el riesgo cardiovascular, las grasas saturadas que tiene la leche en su composición, no representan un efecto negativo. Contiene ácido esteárico y oleico que disminuyen el porcentaje de colesterol sanguíneo y de ácido linoleico; además, compuestos como el calcio, proteínas y otros componentes bioactivos benéficos para la salud.

Contiene antibióticos y hormonas
Existen estándares estrictos implementados para garantizar que la leche sea segura. Se realizan pruebas al producto para detectar antibióticos en cada etapa del proceso de entrega; en la granja, antes de ser transportada y nuevamente en la planta procesadora de productos lácteos. Cada una de estas pruebas determina que la leche no contiene antibióticos ni hormonas.

Los intolerantes a la lactosa no pueden tomar leche ni derivados lácteos
Se ha comprobado que la mayoría de los adultos intolerantes a la lactosa toleran hasta 12g de lactosa al día en una única toma sin síntomas, lo que equivale a un vaso de leche de 250ml. Además, por su proceso de elaboración en productos como el queso o yogurt presentan poca o nula lactosa.