Todos hemos sufrido acoso alguna vez o, al menos, hemos visto como alguien de nuestro entorno lo sufría en sus propias carnes. Y es que por desgracia, la naturaleza humana puede llegar a ser muy oscura y hay veces en las que las relaciones entre personas se convierten en algo tóxico a causa de los negativos comportamientos de uno de los individuos que conforman dicha relación.

Y en este contexto, el acoso es uno de los más claros ejemplos. La acción de acechar a una persona reiteradamente alterando gravemente su desarrollo en su vida diaria. Un fenómeno que consiste en comportamientos dañinos hacia una persona o grupo por parte de un acosador, el cual adopta actitudes tóxicas de persecución e intimidación sobre estas víctimas.

El acoso es un delito contra la libertad que, en España, por ejemplo, se castiga con pena de prisión de 3 meses a 2 años, dependiendo del caso. Y es que existen muchas formas distintas de acoso: laboral, sexual, ciberacoso, escolar, racial… Muchas formas diferentes de acosar en las que la violencia no siempre tiene por qué estar presente.

Por ello, en el artículo de hoy y con el objetivo de poder detectar hipotéticas situaciones de acoso en nuestro entorno, vamos a repasar las distintas manifestaciones de estas conductas tóxicas. De la mano tanto de nuestro equipo de psicólogos colaboradores como de las más prestigiosas publicaciones científicas, vamos a explorar las características de los diferentes tipos de acoso que existen.

¿Qué clases de acoso existen?

El acoso es la acción de acechar a una víctima de forma reiterada atentado alterando el desarrollo de su vida de forma grave y atentado contra su libertad individual como persona. El acosador desarrolla actitudes y conductas tóxicas para con el acosado que se repiten en el tiempo haciendo uso de su poder para ejercer un control sobre la víctima.

Pero más allá de esta definición general, sabemos perfectamente que el acoso puede tomar muchas formas distintas dependiendo del contexto, el motivo del acechamiento y de las consecuencias del mismo. Por ello, vamos a repasar a continuación los principales tipos de acoso que existen.

1. Acoso laboral

El acoso laboral, conocido también como mobbing, es aquel que tiene lugar en el contexto de un entorno de trabajo. El acosador, que puede tener un puesto de igual nivel o superior que la víctima, acecha a una persona de su misma empresa con la que convive a lo largo de la jornada laboral. En la Unión Europea, el 9% de trabajadores sufre una forma más o menos grave de acoso laboral. Se trata de un problema muy grave tanto para la víctima como para el clima de la empresa.

2. Acoso escolar

El acoso escolar, también conocido como bullying, es aquel que tiene lugar en el contexto de un centro educativo. Se produce entre alumnos, con un acosador (o grupo de acosadores) que acechan reiteradamente a otro estudiante que es tomado por estos acosadores como una víctima fácil. Es una forma muy peligrosa de acoso ya que las víctimas todavía son, por edad, muy vulnerables psicológicamente. Es esencial detectar los casos y abordarlos.

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3. Acoso sexual

El acoso sexual es aquel que se basa en el desarrollo, por parte del acosador, de conductas intimidantes y coercitivas de naturaleza sexual sobre una víctima. Esto engloba actos de violencia física, acercamientos indeseados, tocamientos, comentarios de índole sexual, silbidos, gestos inapropiados, etc. Por desgracia, muchas personas, especialmente mujeres, tienen que convivir de forma más o menos grave con muchas conductas de acoso sexual. Como sociedad, debemos luchar para que esta situación cambie.

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4. Acoso físico

El acoso físico es aquel que se basa en conductas de agresión, apareciendo una violencia física del acosador sobre la víctima. Este acosador acecha a la víctima repetidamente y, en caso de que sienta que algo se escapa de su control, la agrede físicamente. Y aunque muchas veces son agresiones “menores”, hay casos graves que pueden incluso derivar en la muerte de la víctima.

5. Acoso psicológico

El acoso psicológico es aquel que no se basa en la violencia física, sino en la violencia psicológica. El acosador no agrede físicamente a la víctima, pero sí que la humilla, la manipula y la destruye a nivel de autoestima y emocional. Se trata de una forma extremadamente dañina de acoso que, además, al no estar ligada a agresiones visibles, es más difícil de detectar.

6. Ciberacoso

El ciberacoso es aquel que se desarrolla a través de Internet. El acosador no tiene un contacto real con la persona, en el sentido de que no requiere de cercanía física. Las conductas de acechamiento se producen a través de las redes sociales, con casos de campañas de humillación, amenazas por mensajes, suplantaciones de identidad… Especialmente entre jóvenes, este acoso online es especialmente destructivo a nivel emocional.

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7. Acoso racial

El acoso racial es un tipo de acoso discriminatorio en el que el acosador acecha a una víctima por motivo de su cultura o raza. Así pues, es una forma de acoso que tiene su desencadenante en actitudes racistas por parte del acosador, que acecha a su víctima burlándose de su cultura y tradiciones, así como por sus atributos físicos, como el color de piel.

8. Acoso inmobiliario

El acoso inmobiliario es aquel que se da en el contexto de una vinculación de carácter domiciliario entre acosador y acosado. Los propietarios de una vivienda acechan a los inquilinos para que estos abandonen el edificio o rescindan el contrato de alquiler antes de lo estipulado. En este caso, el acoso suele basarse en cortar la luz, el gas o el agua o en negarse a reparar desperfectos en el inmueble. Hostigan a una persona o familia para que se vean obligados a abandonar la casa.

9. Acoso verbal

El acoso verbal es aquel en el que el acosador utiliza palabras hirientes para acechar a su víctima. Igual que en el psicológico, no hay agresiones físicas, sino que las palabras son las que hacen daño a la persona, con insultos y amenazas de que la situación puede (aunque el acosador sepa que nunca lo va a hacer) derivar en agresiones físicas. Como bien sabemos, las palabras pueden hacer mucho daño por sí solas. Y estos acosadores lo saben y juegan con ello.

10. Acoso social

El acoso social es aquel que se basa en aislar a una persona de su grupo social. Generalmente, no hay un único acosador, sino un grupo de acosadores que realizan este acechamiento sobre una persona en particular, tanto en el ámbito escolar como en el ámbito laboral. A la víctima se la ignora, se la excluye del grupo, se hace como si no existiera y, al final, se la aísla.

11. Acoso basado en la sexualidad

El acoso basado en la sexualidad es un tipo de acoso discriminatorio en el que el acosador acecha a su víctima por cuestiones de sexo, orientación sexual o género. Evidentemente, las mujeres (por ser mujeres), los homosexuales, los transexuales, los bisexuales, los asexuales y otros colectivos minoritarios han sufrido y sufren esta forma de acoso. Y aunque poco a poco y a nivel social estemos luchando para terminar con él, este tipo de acoso sigue presente en la sociedad en todos sus niveles.

12. Acoso basado en la edad

El acoso basado en la edad es un tipo de acoso discriminatorio en el que el acosador acecha a su víctima simplemente por su edad. Esta forma de acoso es especialmente común en el entorno laboral y la pueden sufrir tanto personas más mayores, que se les hace creer que no saben adaptarse a los nuevos tiempos, como a las personas más jóvenes, que son tratadas sin respeto cuando realizan prácticas.

13. Acoso por discapacidad

El acoso por discapacidad es un tipo de acoso discriminatorio en el que el acosador acecha a una víctima con una discapacidad física o mental simplemente a causa de esta limitación de sus facultades. Por desgracia, es especialmente común en entornos escolares, con niños burlándose de alumnos con síndrome de Down o imitando cómicamente a alguien con discapacidad física.

14. Acoso de poder

El acoso de poder es aquel en el que el acosador hace uso de su situación privilegiada para acechar a una víctima. Su poder económico, social, laboral e incluso físico es lo que hace que el acosador se sienta con capacidad de hacer un mal uso de este poder y así controlar de forma tóxica a las personas de su entorno que no cuentan con este mismo poder. Se da sobre todo en entornos laborales, con jefes que acosan a sus propios empleados.

Acoso poder

15. Acoso policial

El acoso policial es aquel que se desarrolla cuando las fuerzas de seguridad de un Estado hacen un mal uso de su poder. La policía regional, la policía autonómica o el ejército humillan, hacen uso de una fuerza desmedida o amenazan a la población civil, con malos comportamientos a la hora de ejercer sus funciones como agentes de la ley.