El azúcar es, junto con el alcohol, el ingrediente que se debe eliminar de toda dieta pero renunciar a él no implica desterrar todos los postres de la dieta, el chocolate puede quedarse.

Existen trucos para adelgazar eficaces y rápidos pero de nada sirven si no se convierten en un hábito. Los expertos nutricionistas recomiendan no eliminar de forma definitiva los alimentos que se comen por placer aunque a priori puedan no ser demasiado saludables porque rechazarlos sistemáticamente produce ansiedad y este desequilibrio puede degenerar en un trastorno alimenticio que diluya algo más que la dieta.

¿Por qué seguir la dieta del chocolate?

Un estudio en « The FASEB Journal» analiza los diferentes efectos de comer chocolate con leche en diferentes momentos del día y concluyó que ingerirlo por la mañana o por la tarde / noche produce efectos diferenciales sobre el hambre y el apetito, la oxidación, la glucosa en ayunas, la microbiota (composición y función) y los ritmos de sueño y temperatura.

El cuerpo es química, lo que implica que para adelgazar no sólo debemos elegir lo que comemos sino cómo inciden los alimentos que comemos entre ellos y en nuestro organismo dependiendo del momento y la manera en la que se ingieran.

El ‘cuándo’ comemos es un factor relevante a considerar en el equilibrio energético y el metabolismo, escriben los autores del trabajo de la Universidad de Murcia, que colaboraron con investigadores del Hospital Brigham and Women’s de Boston (EE.UU.) y realizaron a cabo un ensayo cruzado, controlado y aleatorizado de 19 mujeres posmenopáusicas que consumieron 100 g de chocolate por la mañana (una hora después de despertarse) o por la noche (una hora antes de acostarse).

Los expertos compararon el aumento de peso y muchas otras medidas con la ausencia de ingesta de chocolate.

¿Cuándo comer chocolate para adelgazar?

Y los resultados mostraron que la ingesta de chocolate por la mañana o por la noche no produjo aumento de peso; que comer chocolate por la mañana o por la noche puede influir en el hambre y el apetito, la composición de la microbiota, o el sueño; que una ingesta elevada de chocolate durante las horas de la mañana podría ayudar a quemar grasas y reducir los niveles de glucosa en sangre, y que tomar chocolate de la tarde / noche alteró el metabolismo del reposo y el ejercicio de la mañana siguiente.

«Nuestras voluntarias no aumentaron de peso a pesar del aumento de la ingesta calórica. Los resultados muestran que el chocolate redujo la ingesta de energía, consistente con la reducción observada en el hambre, el apetito y el deseo por los dulces que se mostró en estudios anteriores», señala Marta Garaulet, una de las artífices del estudio.