Más de 86 por ciento de los mexicanos se medica consultando al “doctor Google”, al vendedor de la farmacia o a familiares, amigos y conocidos que no necesariamente son especialistas en salud. Los antiinflamatorios y fármacos que alivian el dolor los más consumidos sin prescripción médica.

La mayor parte de quienes se autodiagnostican y automedican desconocen los riesgos que conlleva consumir fármacos sin el seguimiento de un especialista en la materia, alerta la doctora Teresa Nava, directora del Instituto Latinoamericano de Dolor y Paliativos.