Los ataques cardíacos, suelen relacionarse con un dolor intenso en el pecho, sin embargo, no siempre se presentan como en las series y películas. De hecho, el dolor de mandíbula es un síntoma común de infarto que se suele ignorar, además de otros que no asociamos.

Si alguna vez te ha dolido el brazo izquierdo o has sentido una punzada en el pecho, quizá lo primero que te vino a la mente, era si se trataría de tu corazón o si podría ser un infarto cardíaco. Es natural, incluso bueno, reconocer esas señales como una alerta de que podríamos estar en riesgo, pero no son las únicas y debemos tenerlo en cuenta.

¿Por qué dan los infartos cardíacos?
Los ataques o infartos cardíacos, ocurren porque se obstruye repentinamente el flujo de sangre rica en oxígeno que llega a una parte del músculo cardíaco, por lo que el corazón no puede obtener oxígeno, requiriendo tratamiento inmediato, ya que, si el flujo no se restablece rápidamente, empieza a morir esa parte del músculo cardíaco.

La razón principal por la que se presentan, es por la formación de un coágulo que bloquea una de las arterias coronarias que llevan sangre y oxígeno al corazón, lo cual tiene relación con una enfermedad coronaria, la principal causa de los ataques cardíacos, de acuerdo al National Heart, Lung and Blood Institute.

La enfermedad coronaria, se caracteriza porque la placa (acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias) se deposita dentro de las arterias coronarias, provocando aterosclerosis.

Esta acumulación ocurre durante años, pero, con el tiempo, una parte de la placa se puede romper, provocando la formación de un coágulo de sangre sobre la placa; si éste crece lo suficiente, puede bloquear el flujo de sangre.

¿Dolor de mandíbula por un infarto?
El dolor y la opresión en el pecho, es la característica más conocida de un ataque cardíaco, sin embargo, las molestias pueden irradiarse a toda la parte superior del cuerpo, incluyendo la mandíbula… y las mujeres son más propensas a sufrirlo, según especialistas.

Aunque lo asociamos, entre los síntomas más típicos de un ataque cardíaco, se encuentra el dolor de mandíbula e incluso en los dientes. Esto, porque el dolor o malestar se extiende del pecho hasta el hueso maxilar, pero también a otras zonas en la parte superior del cuerpo, incluso puede manifestarse sin dolor en el pecho.

Según especialistas de Mayo Clinic, aunque el dolor o molestia en el pecho es el síntoma más frecuente de un infarto en hombres y mujeres, las mujeres son más propensas a sufrir dolor de mandíbula o espalda, así como falta de aire, náuseas y vómitos.

Por lo tanto, si sientes un dolor de mandíbula repentino, consúltalo con tu médico. Si bien existen otras causas, como el bruxismo, más vale descartar. En especial, no lo ignores si se acompaña de malestar en el pecho, dolor estomacal o sensación de acidez, falta de aire, ansiedad, aturdimiento, sudoración, náusea y vómito y palpitaciones.

Ojo, debes tener en cuenta que no siempre se manifiestan todos los síntomas, incluso pueden presentarse levemente. Si comienzas a sentir alguna molestia, por ligera que parezca, busca ayuda, en especial si tienes antecedentes o factores de riesgo.

Entre estos, se encuentran: fumar, presión arterial alta, colesterol elevado, sufrir sobrepeso u obesidad, llevar una alimentación poco saludable, alta en grasas saturadas, trans, colesterol y sodio, sedentarismo y niveles de azúcar elevados en sangre.

Finalmente, recuerda que los antecedentes familiares también influyen, así como haber padecido preeclampsia durante el embarazo. Y no dejemos de lado la edad: después de los 55 años o la menopausia, las mujeres tienen mayor riesgo de problemas cardíacos, en los hombres su riesgo aumenta a partir de los 45 años.

4 síntomas que no solemos relacionar a un ataque cardíaco
Aunque el dolor de pecho, sensación de opresión, indigestión intensa, falta de aliento, mareos o sudoración fría, son síntomas más comunes y asociados a un infarto, existen otros que pueden presentarse, en especial en las mujeres, lo cual lleva a que muchas veces no se diagnostiquen a tiempo.

De acuerdo a estudios, el dolor de pecho no es el síntoma principal en casi el 46 por ciento de las mujeres que sufrieron un infarto, por lo tanto, debes estar atenta, además del dolor de mandíbula, a otros como:

Dolor en la espalda, cuello, abdomen u omóplatos
Dolor de garganta, que da la sensación de asfixia y puede subir a la mandíbula
Náuseas y vómitos, algo más común en mujeres que en hombres
Fatiga inusual

Sin duda, sufrir un infarto cardíaco, es uno de nuestros principales temores, da ahí la importancia de mantener sano nuestro corazón con hábitos saludables y chequeos constantes, en especial si tenemos factores de riesgo. Pero otra parte de la prevención, es conocer las señales de alerta.

Aunque el dolor de pecho es el más conocido, ahora sabemos que dolor de mandíbula también es un síntoma común de infarto que se suele ignorar, al igual que otros que no asociamos. Si sientes alguna molestia repentina, por leve que parezca, visita a tu médico, el tiempo es clave en estas situaciones.