Ser prediabético no es lo mismo que tener diabetes, conocer las diferencias entre ambas condiciones es clave para un tratamiento adecuado y evitar complicaciones. Identifica de qué va cada una, cómo saber si las tienes y si ambas necesitan o no medicación.

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Salud Pública de México, desde el año 2000, la diabetes mellitus es la primera causa de muertes entre mujeres y la segunda entre hombres en el país. Pero ¿sabías que es posible que con un diagnóstico temprano se evite la progresión a diabetes tipo 2? Todo se basa en conocer la diferencia entre prediabetes y diabetes.

¿Tener prediabetes es tener diabetes?
No realmente, mas sí podríamos llamarla la antesala, además de que especialistas señalan que puede ser el comienzo del daño a largo plazo. Información de Mayo Clinic explica que la prediabetes es cuando tu nivel de azúcar en sangre es más alto de lo normal pero no tanto para considerarse diabetes tipo 2.

Tomado en ayunas, tu nivel de azúcar debería estar por debajo de 100 mg/dl, por lo tanto, arriba de esta cifra y hasta 125 puede ser considerado prediabetes. El problema con la prediabetes, es que no suele presentar signos o síntomas, es decir, que cualquiera de nosotros podría tenerla y no saberlo hasta que escale a diabetes.

Aunque expertos señalan que en ocasiones el oscurecimiento de la piel en zonas como el cuello, axilas, codos, rodillas y nudillos, pueden ser una señal. Por eso es importante que si tienes 45 años o más, tienes sobrepeso o factores de riesgo como antecedentes familiares, inactividad, una cintura mayor a 90 cm si eres mujer y 100 si eres hombre, síndrome de ovario poliquístico, entre otros, te realices exámenes de detección.

Tener prediabetes implica que ya no procesas la glucosa (azúcar) correctamente, por lo tanto se acumula en la sangre. Por suerte, cambiar tus hábitos por un estilo de vida saludable, pueden ayudarte a que el nivel de glucosa sanguínea regrese a la normalidad o evitar que suba hacia niveles de diabetes tipo 2.

De hecho, incluso si tus niveles de azúcar en sangre están saludables, mantener una alimentación balanceada y saludable, realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, mantener tu peso saludable, dejar de fumar y controlar tu presión arterial y colesterol, podrían ayudarte a prevenirla.

En cuanto a si es necesario tomar medicamentos siendo prediabético, dependerá si tu riesgo de diabetes es alto, pues en ocasiones se recomienda tomar metformina o si tu problema es el colesterol e hipertensión, medicamentos para éstos.

¿Qué es la diabetes tipo 2?
Es la forma más común de diabetes. Según el Instituto Nacional de Salud Pública, la diabetes ocurre cuando el azúcar está en un nivel elevado porque el cuerpo no produce o usa adecuadamente la insulina, hormona que ayuda a las células a transformar la glucosa en energía, lo que provoca que se acumule en la sangre.

Cuando esto ocurre, inmediatamente las células llegan quedarse sin energía, pero también el riesgo viene a largo plazo, pues pueden ocurrir daños como ceguera, insuficiencia renal, impotencia sexual, amputaciones, además de aumentar el riesgo de cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.

De acuerdo al Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, en el desarrollo de esta enfermedad influyen varios factores, como el estilo de vida y los genes. En ese sentido, las personas con sobrepeso, obesidad e inactividad física, tiene mayor probabilidad de desarrollarla, pues el exceso de peso puede dar pie a la resistencia a la insulina.

Aunque en la diabetes sí pueden presentarse síntomas como más sed y ganas de orinar, tener más hambre, fatiga, visión borrosa, hormigueo en manos y pies o entumecimiento, pérdida de peso, pueden darse gradualmente o no ser evidentes, incluso restarles importancia, de ahí que sea clave realizarte estudios bajo las mismas pautas indicadas para la prediabetes o según indique tu médico.

En cuanto al tratamiento, es necesario llevar un control de tus niveles de azúcar junto con medicamentos para la diabetes, principalmente metformina, o insulina… incluso pueden recetarse ambos, así como cambios al estilo de vida.

En conclusión, podemos decir que la diferencia principal entre prediabetes y diabetes, es que de detectar la primera a tiempo, puede trabajarse para “revertirla y recuperar tus niveles de azúcar saludables, sin embargo, en ambos casos es clave llevar un estilo de vida saludable que incluya una buena alimentación y ejercicio.

Recuerda que tener diabetes no significa “dejarla ser”, pues entre menos controlada esté, tu riesgo de complicaciones aumenta. También recordemos que no es una enfermedad de adultos y es importante vigilar los factores de riesgo en niños. La diabetes es considerada grave, pero un compromiso con tu tratamiento puede hacer la diferencia en tu calidad de vida.