Los especialistas en nutrición recomiendan consumir grasas buenas por sus diversos beneficios, pero hacerlo de forma inteligente, por ejemplo, untar aguacate a tu sándwich en lugar de mayonesa para reducir calorías en tu alimentación. Pero, ¿cómo seleccionar y comer grasas? para no estropear tu dieta. ¡Sigue estos sencillos tips!

¿Cómo seleccionar las grasas?

La mejor opción son las de origen vegetal: como los aceites de canola, maíz, cártamo, oliva, así como las nueces, los cacahuates y las almendras.

Tamaño de ración: 1 cucharadita de aceite de oliva o canola o 4 nueces.

Porción recomendada: 5 porciones de grasas saludables.

¿Cómo conservarlas?

En el caso de los aceites vegetales, siempre deben guardarse en un lugar fresco donde no reciban la luz del sol y, aunque su sabor no cambie, se debe respetar la fecha de caducidad indicada en el producto. Las nueces o almendras tienen una vida más corta, por lo que deben conservarse en lugares frescos.

Métodos de preparación

Todo depende del tipo de aceite vegetal que se seleccione, por ejemplo: la mejor forma de utilizar el aceite de oliva es en frío, ya que solo resiste una temperatura de 166 ºC sin que cambien sus propiedades. Por otro lado, el aceite de canola es una buena opción para cocinar, pues puede ser expuesto a temperaturas más elevadas (242 ºC); en el caso de la elaboración de panes o panqués, se puede sustituir la mantequilla o margarina por este tipo de aceite, ya que no cambia el sabor del alimento.

En cuanto a las oleaginosas o frutos secos, se pueden consumir solas como parte de una colación.