Los datos y las cifras indican que las piedras en el riñón son la afección urológica más común y habitual en la sociedad. Más de un 10% de la población va a sufrir este problema a lo largo de su vida. Los expertos en el tema aconsejan el beber mucha agua durante el día para evitar en la medida de lo posible el problemas de las piedras en el riñón. La clave para evitar este tipo de afección es mantener limpio el organismo y depurarlo constantemente.

Por qué se forman las piedras en el riñón

Las piedras se forman a los altos niveles de sales minerales presentes en la orina. Lo normal es que dichos niveles no sean tal elevados gracias a la existencia de ciertas proteínas y de los citratos. En relación a las piedras originadas en el riñón, hay que indicar que hay cuatro tipos de cálculos renales:

    • Los cálculos de oxalato de calcio son los más frecuentes y habituales, sobre todo en hombres de entre 20 y 30 años.
    • Los cálculos de ácido úrico son menos habituales que los de calcio y lo padecen en su gran mayoría los hombres.
    • Los cálculos de estruvita se relacionan de manera directa con las infecciones de orina y son más habituales en las mujeres.
    • Los cálculos de cistina son muy poco frecuentes y se deben a un problema hereditario.

Consecuencias de las piedras en el riñón

Dependiendo del tamaño y de los movimientos de las piedras en el riñón, las consecuencias serán unas u otras diferentes. Puede ocurrir que los cálculos sean tan pequeños que la persona que los tiene, los expulsa de manera natural y no provocan ningún tipo de dolencia.

Sin embargo los más habituales son los cálculos sintomáticos que producen bastante dolor a la persona que los sufre. El cólico de riñón puede llegar a causar fuertes mareos y vómitos y en el caso de padecerlo, la persona debe acudir rápidamente al hospital. Si no se controla a tiempo puede dar lugar a una grave infección. Lo ideal es que el cálculo llegue a la vejiga, ya que de esta manera es mucho más fácil expulsarlo.

Factores de riesgo de los cálculos renales

El factor de riesgo más importante en lo que se refiere a las piedras en el riñón es la falta de agua en el cuerpo. Es importante el beber de dos a tres litros de agua al día para evitar en la medida de lo posible dichos cálculos.

Aparte, hay otros factores de riesgo tales como el llevar una vida poco activa o el sobrepeso. En el caso de las mujeres, las infecciones de orina también pueden suponer un factor de riesgo.

Cómo eliminar las piedras del riñón

Lo normal que dichas piedras se expulsen de manera natural, si ello no ocurre, hay una serie de tratamientos:

  • Si el cálculo es bastante pequeño, es conveniente esperar un tiempo hasta que salga de manera natural.
  • Si la piedra se atasca en la zona del uréter, lo normal es colocar un catéter en la vejiga para que la persona pueda orinar sin problema alguno. A partir de aquí puede ser necesario el iniciar un tratamiento a base de ondas de choque, para conseguir que la piedra se rompa en trozos más pequeños.
  • Si el cálculo es de gran tamaño, se suele introducir un pequeño tubo por la espalda hasta llegar a la zona renal. Allí se rompe la piedra en trozos más pequeños y se extraen dichos trozos uno a uno.