La boca es mucho más que la abertura a través de la cual se ingieren los alimentos. Es un órgano de nuestro cuerpo esencial para iniciar la digestión, permitirnos disponer del sentido del gusto, hacer posible la comunicación verbal y albergar la microbiota bucal que tanta importancia tiene en la salud de todo el organismo. Así pues, una boca sana es sinónimo de salud global.

Aun así y por mucho que procuremos seguir los hábitos de higiene bucal más importantes, teniendo en cuenta que la boca es una estructura que está constantemente expuesta a las amenazas del exterior, es inevitable que, en ocasiones, se desarrollen problemas. Y uno de los más comunes es la famosa y temida placa dental.

La placa dental es una sustancia pegajosa y transparente en la que millones de bacterias se mezclan con los restos de comida para dar lugar a una capa que se adhiere a los dientes y se acumula en ellos, aumentando en cantidad y pudiendo endurecerse, convirtiéndose así en sarro, el cual ya es de color amarillento, provoca problemas estéticos y puede derivar en enfermedades odontológicas como por ejemplo la gingivitis o la caries.

Así pues, en el artículo de hoy y de la mano de las más prestigiosas publicaciones científicas especializadas en Odontología, vamos a explorar las mejores técnicas para combatir la placa dental y el sarro y así evitar tanto problemas estéticos como el riesgo de sufrir infecciones bucodentales potencialmente graves. Empecemos.

¿Cómo se puede remover la placa y el sarro dental?

La placa dental es una sustancia pegajosa y transparente que se acumula en los dientes y que, en caso de endurecerse por una mala higiene bucal, puede convertirse en sarro, el cual es placa bacteriana endurecida de color amarillento que se localiza principalmente por encima y por debajo de la línea de la encía.

Así pues, nuestro objetivo es tanto el de reducir la formación de placa como el de prevenir que esta se endurezca y pase a formar sarro, así como el de eliminar la propia placa que se está acumulando y, aunque sea más difícil ya que requiere de tratamiento con un dentista, remover el sarro. A continuación vamos a ver los mejores consejos para conseguir todas estas cosas que, al final, se resumen en combatir la placa bacteriana y el sarro dental.

1. Lavarse los dientes después de cada comida

Empezamos con el que, seguramente, es el consejo más importante. Los dientes tienen que cepillarse entre 2 y 3 veces al día (más no porque podemos desestabilizar la microbiota natural de la boca y acrecentar el problema): una al despertar, otra después de comer y la última después de cenar. Los cepillados tienen que durar entre dos y tres minutos y hacerse de forma suave, siguiendo círculos y llegando a todos los rincones de la boca.

Es importante también que hay que esperar 20-30 minutos antes de lavarlos después de una comida para dar tiempo a que se reduzca la acidez. También es muy importante acompañar cada cepillado de un enjuague bucal con productos aptos y recomendados por dentistas.

Lavarse los dientes

2. Reducir el consumo de azúcar y almidón

El azúcar y el almidón son hidratos de carbono que constituyen los nutrientes “predilectos” de las bacterias patógenas que conforman la placa. Así pues, para prevenir su aparición y desarrollo, deberíamos reducir su consumo. Las bebidas azucaradas, la bollería industrial, los dulces, etc, son los alimentos que más contribuyen a que se forme la placa.

3. Utilizar seda dental

Cepillarse los dientes es esencial pero insuficiente, pues con el cepillo no podemos llegar al espacio entre los dientes, que es precisamente donde más restos de comida se acumulan. Por ello, es muy importante usar el hilo dental para acceder a los recovecos inaccesibles para el cepillo. De este modo, vamos a prevenir la aparición de placa.

4. Usar pasta de dientes y enjuagues específicos para combatir la placa

Puedes comprar pasta de dientes y enjuagues bucales específicamente diseñados para combatir la placa, pues contienen tetrasodio pirofosfato y otros componentes como el flúor que ayudan a controlar los depósitos de placa para evitar que se expandan y pasen a ser sarro. Así pues, si hay un problema de placa o de sarro, puedes buscar estos productos.

Enjuague

5. Cambiar de cepillo cada tres meses

Los cepillos acumulan desechos entre sus “cabellos” y, además, están siempre en condiciones de humedad, algo que los convierte en un caldo de cultivo perfecto para bacterias patógenas. Así, por cuestiones higiénicas, es imprescindible tirar el cepillo después de unos tres meses de uso y sustituirlo por uno nuevo. De lo contrario, estaremos introduciendo, con cada cepillado, más bacterias que pueden empeorar el problema de la placa dental.

6. Visitar al dentista mínimo una vez al año

No nos suele gustar ir al dentista, pero es un trámite importante. Las visitas y revisiones odontológicas son muy importantes ya que un profesional siempre va a inspeccionar y a evaluar nuestra salud bucal mejor que nosotros mismos delante del espejo de nuestro baño. Con estas visitas, que deben realizarse, al menos, una vez al año, podremos detectar de forma precoz una problemática acumulación de placa o de sarro para así abordar la situación como es debido.

7. Examinar la boca regularmente

Aun así, no podemos dejarlo todo en manos del dentista al que vemos una vez por año. También debemos ser nosotros quienes exploremos nuestra boca en busca de señales de, principalmente, sarro, el cual, como hemos dicho, podremos apreciar como una sustancia amarillenta en la línea de la encía que no marcha con el cepillado de dientes. Ante esta situación, lo mejor es, por supuesto, acudir a tu dentista.

8. Usar bicarbonato de sodio

Cepillar los dientes con una preparación de bicarbonato de sodio es una buena forma de combatir la placa dental, pues este compuesto químico, al ser básico, ayuda a neutralizar la acidez de la cavidad bucal y así poner obstáculos a las poblaciones microbianas. Ahora bien, no se puede usar con frecuencia, pues en exceso es malo para el esmalte.

9. Usar un limpiador de agua a presión

Un water flosser, conocido también como limpiador de agua, es un aparato que puedes comprar y usar en tu propia casa que consiste en un dispositivo que expulsa agua a presión, siendo como aquellos aparatos del dentista que limpian los dientes y las encías. De este modo, conseguimos combatir la placa y el sarro (aunque muchas veces habrá que realizar una limpieza dental a manos de un dentista) con el uso simplemente de agua.

10. Usar un limpiador interdental

Un limpiador interdental es un tipo de cepillo especial diseñado específicamente para limpiar los espacios entre dientes, siendo un aparato manual que permite limpiar los recovecos donde se acumula más placa de una forma más cómoda y rápida que el hilo dental. De igual modo, hay que sustituirlos por uno de nuevo tras cumplir con el tiempo indicado por el fabricante.

Limpiador interdental

11. Probar con infusiones y remedios naturales

Los remedios naturales también merecen tener un hueco en este artículo. No podemos confirmar su eficacia como con los otros métodos, pero muchas personas afirman que les ayudan, así que puedes probarlos. Muchos dicen que las infusiones de ajenjo de montaña, el vinagre de manzana, las infusiones de cáscara de nuez, el aloe vera, el aceite de coco, las semillas de sésamo y la cáscara de naranja les ayudan a combatir la placa. Algunos estudios avalan estas propiedades y otros los ponen en entredicho, así que cada uno decida.

12. Cambiar el cepillo manual por uno eléctrico

Muchos estudios sugieren que los cepillos eléctricos son más eficaces a la hora de combatir la placa que los cepillos tradicionales manuales. Así que siempre que sea con uno aprobado por los organismos pertinentes, deberías plantearte hacerte con uno de estos cepillos eléctricos.

13. Dejar (o no empezar) de fumar

El tabaco afecta a nuestra salud en muchos aspectos, y en el ámbito de la salud bucal no hay excepciones. El humo de un cigarrillo contiene más de 250 sustancias tóxicas que afectan a la salud de la boca y, debido a la acumulación de nicotina en la superficie de los dientes, aumenta el riesgo de que estos se debilitan y la persona sea más propensa a tener problemas con la placa. Así pues, si no fumas, no empieces a hacerlo. Y si fumas, deja de hacerlo.

14. Acudir a una limpieza dental

Los últimos dos consejos requieren de ponernos en manos de un profesional. Si el problema con el sarro ha ido demasiado lejos, la única alternativa es recibir tratamiento por parte de un dentista. En el mejor de los casos, será suficiente con una limpieza dental. Una intervención bucal que se realiza en menos de 10 minutos y que consiste en una extracción del sarro con un instrumento que limpia la zona de contacto con las encías sin necesidad de anestesia, pues no duele nada. De hecho, se recomienda que todos nos hagamos una limpieza al año.

Limpieza dental

15. Como última alternativa, raspado dental

Como última alternativa si ni siquiera la limpieza dental es suficiente para combatir el problema, es posible que sea necesario un raspado. Un raspado es una limpieza más profunda y exhaustiva, por lo que también es más dolorosa. A diferencia de la limpieza, que es más externa, con el raspado se elimina el sarro que se ha acumulado en la zona subgingival (la parte interna de las encías), ya que no hemos remitido el progreso de la placa a tiempo.