Ya sea por lesiones, cambios de temperatura, o cargar objetos pesados, podemos sufrir dolores musculares o articulaciones. Muchos de estos los podemos disminuir o calmar con ciertos remedios caseros.

Toma en cuenta que en ocasiones necesitarás apoyo de un antiinflamatorio, pero si tomas estos remedios regularmente, te sentirás mucho mejor:

1. Cúrcuma y jengibre

La cúrcuma contiene como base orgánica la curcumina, que es un potente antiinflamatorio natural. Por su lado, el jengibre posee numerosas propiedades terapéuticas, para inhibir procesos inflamatorios.

Ambos puedes prepararlos como té o infusión, de preferencia por la mañana o incluso guisar con estos ingredientes como condimento. Procura incluirlo 2 o 3 veces por semana.

Aceite de oliva virgen extra

Para el dolor en las articulaciones, lo mejor es consumir un promedio de dos cucharadas de aceite de oliva al día.

Este aceite contiene oleocantal, que sirve para inhibir la actividad de dos enzimas que causan inflamación en nuestro organismo. Además consumiendo el aceite de oliva, alivias dolores en articulaciones, como si tomaras una pastilla de ibuprofeno o ácido acetilsalicílico.

Jugo de Uva

La pectina que contienen las uvas ayuda a restaurar la elasticidad y la lubricación de las membranas sinoviales. Este es un tejido suave y acolchado dentro de nuestras articulaciones.

Comiendo uvas ayudas a tus articulaciones para que los movimientos se den más fácil y con naturalidad. El jugo de uva ayuda a los procesos desinflamatorios. Mismo caso con el vino tinto, sumando estos beneficios más el resveratrol, mejora la condición de quien padece dolores.