Hoy en día se cuenta con los medios para regenerar el colágeno de la piel y conseguir una apariencia más juvenil. Sin embargo, lo más importante para prolongar la juventud es tener un estilo de vida saludable.

Regenerar el colágeno de la piel es la obsesión de más de un cosmetólogo y de no pocas personas. No podría ser de otra manera, si tomas en cuenta que este es un componente fundamental para mantener la piel flexible y firme.

El problema es que el organismo poco a poco va dejando de producir esta sustancia. En otras palabras, su elaboración interna se ralentiza con la edad. Por eso se ha vuelto tan importante encontrar e implementar nuevas estrategias para regenerar el colágeno de la piel.

Tratamientos para regenerar el colágeno de la piel

El colágeno es una proteína que cumple con el papel de dar estructura y fuerza a los huesos, la piel y otros tejidos. A partir de los 20 años comienza a perderse, a razón de un 1 % anual. El resultado es una piel más marcada por los signos de la edad.

En la actualidad existen diversos tratamientos para regenerar el colágeno de la piel. Los siguientes son los más conocidos.

1. Terapia de luz roja
La luz roja es un tipo de energía cuyo rango espectral se encuentra entre los 620 a 700 nanómetros. Esto se considera útil para facilitar la cicatrización de los tejidos, repararlos y promover el rejuvenecimiento de la piel. Llega a una profundidad de 8 a 10 milímetros, lo que le permite penetrar la dermis.

Un estudio llevado a cabo en 2013 encontró que la terapia de luz roja regenera el colágeno de la piel. En concreto, restaura los fibroblastos, que son las células encargadas de producir esta sustancia. También se considera útil para revertir la caída del cabello.

2. Microneedling
Este es un tratamiento que se realiza con un aparato dotado de agujas diminutas. Se mueve sobre la piel y causa pinchazos minúsculos en la capa superior. Al crearse esas heridas, el organismo aumenta la producción de colágeno para repararlas.

Una investigación publicada en Plastic and Reconstructive Surgery indicó que quienes se sometieron a este tratamiento mostraron un notable aumento de colágeno y elastina después de 6 meses. También redujeron cicatrices, arrugas y estrías.

3. Peelings químicos y láser
Hay muchísimos tipos de peelings, tanto químicos como con láser. Se emplean para tratar diversos problemas de la piel, en especial arrugas e hiperpigmentación.

La mayoría de ellos provocan enrojecimiento, resequedad e irritación. Mientras el cuerpo trabaja en solucionar estos trastornos, también se ocupa de regenerar el colágeno de la piel.

4. Microcorrientes
El tratamiento con microcorrientes también es un camino para regenerar el colágeno de la piel. Sin embargo, hay que hacer una salvedad.

Este funciona mejor en las pieles que apenas comienzan a mostrar signos de envejecimiento. Aumentan el nivel de colágeno e incrementan la flexibilidad en el cutis. En las pieles maduras no causan mayor efecto.

5. Inyecciones de plasma
Las inyecciones de plasma rico en plaquetas promueven el crecimiento y la regeneración celular. El método consiste en colocar plaquetas en puntos específicos, como los párpados inferiores o los pliegues de la boca.

De ahí en más, las plaquetas actúan sobre esas zonas como si se tratara de heridas. Por lo tanto, promueven su reparación. Al mismo tiempo, estas inyecciones son ricas en factores de crecimiento, lo que estimula la reproducción de los fibroblastos.

6. Cremas y sérums
Una gran cantidad de cremas incluyen al colágeno como uno de sus componentes. Los sérums prometen la regeneración de esta sustancia. ¿Se puede confiar en ellos? La respuesta es que sí.

En términos generales, debes combinar con un protector solar. También con retinoides, ya que estos anulan la colagenasa, una enzima que destruye el colágeno.

7. Suplementos de colágeno
Los suplementos de colágeno han mostrado cierta eficacia. Sin embargo, no tanta como muchas veces se promociona.

Hay que tener en cuenta dos aspectos. El primero es que se deben adquirir suplementos certificados y de excelente calidad. El segundo es que no se deben esperar resultados extraordinarios.

8. Mesoterapia facial
Este es un tratamiento en el que se aplican vitaminas, ácido hialurónico y otras sustancias con el objetivo de rejuvenecer y restaurar la piel. La aplicación se lleva a cabo mediante una aguja muy fina, por lo que no hay dolor. Cada sesión dura 20 minutos.

9. Actividad física
Aunque la actividad física no es un tratamiento de belleza como tal, sí que ayuda a regenerar el colágeno de la piel. El hecho de sudar hace que aumente la producción de la hormona del crecimiento. Esto, a su vez, estimula a los fibroblastos para que produzcan más colágeno.

Un estudio publicado en PloS ONE señaló que el entrenamiento de fuerza y el entrenamiento en intervalos parecen ser los más eficaces. La práctica de yoga también contribuye, ya que reduce el estrés.

10. Hilos tensores
En realidad, hay muchos otros tratamientos para regenerar el colágeno de la piel. Mencionaremos uno más que no puede quedar por fuera de este informe.

Se trata de los hilos tensores. La técnica consiste en implantar en la piel pequeños hilos de polidioxanona (PDO). Estos favorecen la producción natural de colágeno, al tiempo que generan tensión en el cutis para dar la sensación de que no hay arrugas.

El colágeno y su regeneración

El colágeno da lugar a unas fibras que son resistentes y flexibles y que están presentes en muchas zonas del cuerpo, incluyendo la piel. Tales fibras son tensas, pero a medida que avanzan los años, se entrelazan y pierden elasticidad. El resultado son las arrugas.

Los factores que más inciden en ese proceso son la exposición al sol, una mala alimentación, la falta de hidratación, el consumo de tabaco y alcohol, y el estrés. Lo usual es que hacia los 35 años comience a verse el impacto en el rostro.

Se estima que una mujer habrá perdido alrededor de la mitad de todo su colágeno hacia los 50 años. Los hombres suelen tener una pérdida menor. Esto lleva a que disminuya el espesor de la dermis.

Los tratamientos para regenerar el colágeno de la piel tienen diversos grados de eficacia. Sin embargo, se potencian cuando van acompañados por un estilo de vida saludable.