Madrugar es un hábito súper saludable que, además de brindarte bienestar, te permite aprovechar más cada uno de tus días y conciliar el sueño antes. A continuación cito sus principales beneficios:

1. Evita problemas mentales como la depresión, la ansiedad o el estrés, ya que beneficia el estado de armonía y ayuda al equilibrio físico, mental y espiritual.

2. Favorece el ejercicio físico. Numerosos estudios determinaron que aquellas personas que tienen como rutina levantarse temprano, logran mantener un entrenamiento constante que luego trasladan al resto de sus actividades. Vamos, que te ayuda a vivir más despierto/a.

3. Es ideal para personas que estudian dado que el cerebro no está cansado y asimila mejor la información.

4. Evita el insomnio, beneficiando no sólo la conciliación constante del sueño (como indicaba al inicio de este post) sino también la profundidad de este.

5. Promueve la paz interior.

6. ¡Concentración a tope! Es un momento ideal para reflexionar y tomar decisiones de manera acertada.

7. Regulariza el tránsito intestinal.

8. Estimula el potencial físico y mental al máximo. Un buen descanso por las noches acompañado de madrugar libera más fácilmente las endorfinas que el cuerpo genera.

9. Beneficia la organización mental ayudando en la planificación completa del día para elevar el rendimiento personal.

10. Aumenta la sensación de felicidad. Las personas que madrugan a menudo tienen un mayor control en situaciones de estrés tornándolas más seguras, así como también pueden presumir de tener mayores niveles de autoestima.