Cuando estás en un régimen alimenticio y de ejercicio especial para bajar de peso, pesarte cada semana el mismo día, en la mañana (sin ropa, después de haber ido al baño) es lo más recomendado, según el sitio LiveStrong. Sin embargo, aunque no estés en una dieta especial y tu intención específica no sea adelgazar o subir de peso, pesarte de manera regular te ayuda a prevenir y detectar enfermedades como el cáncer, diabetes, SIDA, fallas cardiacas, hipo e hipertiroidismo.

Cuándo y cómo debes pesarte

Cuándo y cómo:
Si no estás en un programa especial para subir o bajar de peso, se recomienda que te peses mensualmente, durante las mañanas, después de ir al baño y antes de comer o tomar cualquier cosa, sin ropa. No te peses en los días en que tienes tu menstruación, durante este periodo tu cuerpo retiene líquidos y esto se refleja en la báscula.

Apunta tu peso de manera exacta y pésate el mismo día de cada mes, para llevar un registro preciso de los cambios que puedan ocurrir. Pon mucha atención a las bajadas o subidas que ocurran pero no te obsesiones con cada gramo. Una pérdida significativa es bajar cuatro kilos y medio en seis meses, sin ningún cambio en tu dieta o ejercicio, según la Clínica Mayo. Un aumento significativo siempre está acompañado de un aumento inexplicable en tu apetito.

Por qué debes pesarte

Subir de peso de pronto sin razones específicas (no has hecho ningún cambio especial en tu dieta o en tu rutina de ejercicio) puede significar problemas hormonales que derivan en enfermedades graves (síndrome de Cushing, hipotiroidismo, síndrome de ovario poliquístico, embarazo, etc.).

Bajar de peso de pronto sin razones aparentes puede ser señal de muchas enfermedades, desde cáncer, depresión y diabetes, hasta SIDA y tuberculosis.