Michael Jackson gastó US$35 millones para ocultar abusos a al menos 24 menores cometidos en un periodo de 15 años, según publica el periódico británico Sunday People, que tuvo acceso a archivos secretos del FBI.
Estos archivos fueron recopilados por el detective Anthony Pellicano, contratado por el propio músico para limpiar su imagen. El FBI confiscó la documentación cuando Pellicano fue detenido y posteriormente encarcelado en 2008 por mantener escuchas telefónicas ilegales.
Los archivos incluyen informes del detective y sus ayudantes, transcripciones telefónicas y cintas de audio, que revelan sucesos como que en una ocasión Jackson fue pillado por uno de sus empleados manoseando a un famoso actor infantil. También le descubrieron mirando películas porno mientras tocaba a otro menor y tocando las partes íntimas de otro en su cine privado.
Estos informes surgen en un momento en que su familia ha demandado a los promotores de conciertos AEG Live por la supuesta contratación del doctor Conrad Murray, que le recetaba esos estupefacientes.