Para Shakira se ha convertido en un verdadero desafío conseguir plasmar las melodías que le vienen a la mente en sus momentos de inspiración por culpa de sus hijos, que siempre consiguen distraerla con sus travesuras en el momento más inoportuno, tal y como hizo recientemente el pequeño Milan (2) -fruto de su relación con el futbolistaGerard Piqué– cuando se puso a cantar a todo pulmón el himno del Barça mientras su famosa madre intentaba tomar nota de una idea para una canción y conducir al mismo tiempo.

“La última vez que intenté hacer una canción estaba en el coche con Milan. Se me ocurrió una melodía y él estaba cantando el himno del Barça a gritos, así que tuve que parar y memorizar la melodía hasta que llegamos a casa. Al final, llegué y nada: se me fue la inspiración. Imagínate, empecé a cantar en el coche, grabando con mi teléfono una melodía y quedó grabado el himno del Barça… No hubo manera. Es un problema que tengo ahora, cómo hacer música y criar a mis hijos al mismo tiempo. Pero es un buen problema para tener, no me quejo”, confesó la colombiana.

Pero en el fondo a la intérprete -madre también de Sasha (6 meses) con Piqué– no le importa tener que enfrentarse a las dificultades propias de toda madre trabajadora, aunque reconoce que los ratos en los que sus suegros, Joan y Montserrat, se hacen cargo de sus pequeños suponen todo un respiro.

“Hace tres años que no hago yoga ni medito. Y no tengo ni un solo momento de verdadera soledad. Solo respiro cuando vienen mis suegros y se llevan a los niños. Ellos me salvan la vida de vez en cuando, pero si no, no. La verdad es que soy una madre a la que le gusta estar encima de mis niños, de su educación”, añadió.