Allisson Lozz era una niña simpática, talentosa y muy carismática, que si bien primero conquistó como cantante, su participación en varias telenovelas infantiles fue muy bien recibida. Cuando creció, obtuvo un importante papel protagónico en la nueva versión de Cadenas de Amargura, En nombre del amor, en donde definitivamente, mostró que su futuro era realmente prometedor en la pantalla.

Sin embargo, la joven Allisson, entonces de 18 años, dio un drástico giro a su vida, y prefirió alejarse de los foros, para, a su corta edad, formar una familia estable, casarse, tener hijos y entregarse a su religión.

Allisson comenzó su carrera al participar en el programa Código F.A.M.A. en el 2002, cuando solo tenía 10 años.

De ahí, junto con otros de los concursantes, como Diego Boneta, Miguel Martínez, María Chacón , en el 2003 fueron los protagonistas infantiles de la telenovela Alegrijes y Rebujos, de Rosy Ocampo.

En el 2004, también con Diego Boneta, fueron los protagonistas de Misión SOS, producida por la misma Rosy Ocampo.

Para el 2005, Pedro Damián la invitó a incorporarse en la segunda parte de Rebelde, y permaneció hasta la tercera.

Tras concluir Rebelde, participó en Nace una estrella, en el 2006, con el mismo personaje, Blanca Delight. El mismo año, a compartió con Ana Layevska y Rafael Amaya el foro en Las dos Caras de Ana, de Lucero Suárez.

A los 15 años, en el 2007, le llegó su primer papel estelar ya no de corte infantil, al lado de Eugenio Siller en Al diablo con los guapos y en el 2008, en el crossover con Las tontas no van al cielo, con el mismo personaje, Milagros.

Finalmente, del 2008 al 2009, una gran oportunidad llegó a sus manos y no lo hizo nada mal, al protagonizar con Sebastián Zurita una nueva versión de Cadenas de amargura. En nombre del amor fue la última telenovela que realizó, en la que brilló como la sufrida Paloma (que en la original, interpretara Daniela Castro, con una gran actuación), donde estuvo cobijada por un excelente elenco de grandes actores, como Leticia Calderón, Victoria Ruffo, Arturo Peniche, César Évora, Altair Jarabo, Laura Flores, Érick Elías y varios más.

Sin embargo, siendo una de las jóvenes con más talento y con todo el potencial para una gran carrera como protagonista, decidió en el 2010 anunciar su retiro de la actuación y dedicarse a vida tradicional de los Testigos de Jehová, religión que profesa con su familia, casarse y ser una feliz madre.

Y así es como hoy, a diez años, Allisson, que reside en Estados Unidos, no ha perdido el contacto con sus admiradores, quienes aún esperan que en algún momento decida volver, aunque ella ha dejado en claro que esa ya no es su vida.

En redes sociales, muestra aspectos de cómo es ahora su vida habitual a los 27 años, menciona cuánto ama a su esposo, Eliú Gutiérrez, a Dios y sobre todo, a sus dos bellas hijas, Lodnon Rose y Sidney, que son su vivo retrato, y deja ver cuánto han crecido a los 7 y 4 años de edad, respectivamente.