Aunque su contrato de exclusividad con Televisa terminó, Jacqueline Bracamontes repite como conductora a «La Voz México”, reality que estrena su sexta temporada el próximo domingo a las 20:00 horas por Las Estrellas.

«Ya no soy exclusiva de la empresa, pero Miguel Ángel Fox (productor) peleó por mí, quiso que estuviera nuevamente al frente del proyecto y yo feliz”, dijo contenta Jacky vía telefónica.
 Aseguró que la emoción la embarga porque está enamorada del proyecto, «además va de la mano con mi forma de vida porque no descuido a mi familia, ‘La Voz’ es un trabajo que me encanta, no es como una telenovela en donde vas de lunes a sábado durante 8 meses, aquí es menos trabajo, pero estoy haciendo lo que me gusta, estar en televisión y viendo cómo se cumplen sueños, es una experiencia muy linda”.

Reveló que el productor la considera la bandera del proyecto, palabras que la hacen sentirse orgullosa.
CAMBIOS EN EL REALITY
Aunque el formato original se respeta, esta sexta edición tendrá algunos cambios. «Esta temporada está espectacular, tiene varios cambios, el primero son los coaches, repetimos a Laura Pausini y Yuri, y de ‘La Voz Kids’ está Maluma, pero es la primera vez que está en ‘La Voz México’ al igual que Carlos Vives”.
«También hay una nueva modalidad, en las audiciones si los coaches no giran el sillón luego de una participación, ya no tendrán oportunidad de hacerlo, si los coaches deciden no apretar el botón el participante tiene que salir del escenario luego de su prueba sin escuchar alguna palabra de aliento por parte de los coaches, así que es muy difícil para los concursantes y los familares. Otra cosa es que ahora ya no estaré en un cuarto encerrada con los familiares, ahora estamos en el foro y a un lado del escenario”.
Reveló que así como hay jovencitos y adultos que van en busca de su sueño, también habrá algunos famosos que tuvieron carreras exitosas en el pasado y ahora van en busca de una segunda oportunidad.
La empatía que muestra Jacky con los participantes y familiares ha hecho que se le salga una que otra lágrima. «Siempre que no se quedan es algo difícil y yo me conecto con ellos, con sus sentimientos y sus emociones porque conozco su historia, entonces claro que me llega, creo que es la parte más difícil de ‘La Voz México’ porque se va gente con talento, así que ahora verán lágrimas por supuesto, pero también risas y muchas emociones”.