Irma Sánchez, mamá del famoso conductor y locutor mexicano Marco Antonio Regil, murió el pasado 15 de febrero, razón por la que Marco cayó en depresión y su mente le generó la idea de suicidarse. Regil revela y comparte esa experiencia para poder ayudar a quien pase por lo mismo que él.
Marco también nos comparte que tomará un taller de meditación y presencia con Eckhart Tolle y otro taller de psicología espiritual avanzada para aprender a vivir de otra manera y así lograr despedirse de su madre de forma amorosa, positiva y consciente.
“Tenemos que estar muy conscientes de que la mente, cuando vienen las crisis, nos va a dar ideas bastante malditas, bastante dramáticas. No les voy a mentir, se cruzó por mi mente suicidarme en estos días. No actué, no la planeé, no pasé a nada más, pero sí se cruzó por mi mente, porque a ese niño chiquito interno que le decía a mi mamá; El día que te mueras, me tiro debajo de las ruedas de un carro, sí se le ocurrió. Empecé a preguntarme: ¿Qué hago?, ¿para qué sigo vivo?, mi motivo de vivir era mi mamá, ¿qué sentido tiene mi vida?”.
Regil está agradecido con los amigos que compartieron sus propias experiencias de perder un ser amado porque eso lo ha ayudado a fortalecerse espiritualmente.
“Hablé con amigos que les confié esto y me dijeron que les había pasado lo mismo. Un amigo del que no diré su nombre, me platicó que cuando su papá falleció, él y su madre estaban destrozados y conversaron el tema de ambos dejar este mundo. No lo hicieron, obviamente, pero las ideas pasan por la mente. Tenemos que entender que cuando la emoción sube, la inteligencia baja».
De poder estar nuevamente con su madre, Marco sería distinto: “De las cosas que si pudiera cambiar con mi mamá al tener una segunda oportunidad, que no la tendré pero si fuera el caso, discutiría menos con ella, pelearía menos con ella porque siempre que lo hacía me decía unas cosas terribles y yo le contestaba unas peores; y entrábamos en una competencia tan horrible, donde nuestros egos se enojaban y empezábamos a ver quién podía insultar más feo”.
Ofrece consejos de cómo evitar entrar en discusión con los seres queridos:
“Lo que aprendí en ese proceso es: si nos insultamos y arreglamos el problema, qué bien; pero el tema es que nos vamos a insultar y no arreglamos el problema. El pleito ya no es por el problema, es por lo que nos dijimos mientras estábamos haciéndole caso a nuestra mente. El entrenamiento de la meditación es una maravilla, la meditación te enseña que tienes pensamientos, pero tú no eres esos pensamientos y puedes pensar en tomar distancia de esos pensamientos negativos antes de actuar”.