El día de ayer se vivió una noche memorable para el pueblo mexicano en la entrega número 69 de Miss Universo, donde Andrea Meza fue coronada con el primer lugar gracias a su belleza, carisma, porte e inteligencia durante una edición llena de incertidumbre y emoción.

El evento se llevó a cabo dentro de un contexto que lo ponía bajo el lente universal, no únicamente por una coronación de tal magnitud, sino porque significó el regreso de una tradición que muchos pusieron en duda durante todo un año luego de su cancelación en el 2020 como consecuencia de la pandemia ocasionada por el COVID-19.

El concurso realizado en el hotel y casino Hard Rock, a 30 kilómetros de Miami, puso en alto el poder latino, disputándose los primeros lugares entre Kimberly Jiménez, como representante de República Dominicana; Janic Maceta del Castillo, por Perú; Julia Gama, de Brasil; Adline Castelino, por India; y, llevándose el mayor reconocimiento, Andrea Meza, por México.

Cada una de las participantes se enfrentó a retos donde pusieron a prueba sus conocimientos, además de que pudieron compartir sus opiniones y reflexiones.

Andrea se mostró fuerte en cada una de las rondas, se le pidió una idea para proteger a la gente de la pandemia del COVID-19, a lo que respondió: «Porque perdimos tantas vidas, y no podemos perder más por eso, yo hubiera cuidado de ellos desde el principio».

Luego de ello, se le cuestionó respecto a los estándares de belleza hoy en día, y cómo ha cambiado la percepción de dicho factor. La mexicana conmovió al público con una respuesta que invitaba a las mujeres a mantenerse firmes y fuertes.

«Vivimos en una sociedad que cada vez está más avanzada, y así como hemos avanzado como sociedad también hemos avanzado en los estereotipos. Hoy en día la belleza no solo radica en cómo nos vemos, para mí la belleza radica en nuestro espíritu, alma y los valores en que nos manejamos. No permitan nunca que alguien les diga que no tienen valor».

Su camino por el certamen

Andrea Meza fue una de las 74 misses que participaron por la corona. Originaria de Chihuahua, con 26 años de edad y una estatura de 1.82 metros, logró acaparar miradas y ganarse a los jueces con su entrada.

«Hola, mi nombre es Andrea Meza, soy Miss México, vengo de una ciudad que se llama Chihuahua, Chihuahua, y crecí con una familia muy grande, me encanta estar rodeada de mi familia. También trabajo con la oficina de turismo de Chihuahua y soy la embajadora. Me veo como una embajadora de los derechos humanos, es algo que me importa muchísimo y quiero que las jóvenes luchen por sus derechos», declaró a su llegada, seguida por su aparición en la pasarela de trajes de baño, donde portó un favorecedor amarillo que la hizo sobresalir.

Entre sus múltiples atuendos fue el vestido rojo, perteneciente a un diseñador mexicano, con más de 40 mil incrustaciones de cristal el que la hizo destacar entre la multitud, gracias al porte que la acompañaba al tiempo que paseaba con él.

Entre empoderamiento y enseñanzas tras pandemia

El discurso mediático que rigió el regreso de Miss Universo luego de un año de ausencia partió de dos aspectos determinantes para llevar a cabo dicho certamen en el año 2021; por un lado, las enseñanzas que dejó la pandemia y por el otro el empoderamiento de la figura femenina.

«Dejemos de considerar la ambición una mala palabra. Las mujeres cada vez queremos más y soñamos en grande», fueron las palabras de la sudafricana Zozibini Tunzi, Miss Universo 2019, y con las cuales se marcó pauta.

Durante la premiación, en diversas ocasiones se escucharon las palabras de las participantes relatando su propia historia que las llevó a sentirse fuertes y a llegar al escenario donde estaban.

«Yo soy la heroína de mi propia historia, pues superé una situación de abuso y las mujeres que sufren maltrato sepan que son poderosas y no están solas», dijo Miss Perú al momento en que los espectadores mostraron su gratitud hacia su respuesta, generando al mismo tiempo una red mediática de empatía que respaldaba un cambio en los estándares bajo los cuales se lleva a cabo Miss Universo.

Acompañantes a la distancia y polémicas latentes

Más de una mostró su gratitud y confianza hacia la representante mexicana. Fue Sofía Aragón, ganadora del Certamen Mexicana Universal del año 2019, quien le demostró su apoyo a la mexicana horas antes de la verdad, recordándole la grandeza de aquello que estaba por vivir y haciéndole saber que contaba con gran respaldo detrás.

«Andy, esta es tu noche, una noche donde recuerdas todo lo que te costó llegar ahí, donde se sienten los obstáculos que se presentaron en el camino y cómo saliste adelante de cada uno de ellos, una de esas noches en la vida que hacen que todo valga la pena». Esta noche se cumple un sueño más, un sueño que vas a llevar en tu corazón por el resto de tu vida, y créeme que siempre siempre te hará sonreír pensar en este día, pase lo que pase», escribió Aragón.

Sin embargo, hubo una polémica que acompañó el certamen, dado que la ex Miss Universo de 1991, Lupita Jones, dio de qué hablar tras revelarse que a Andrea Meza le fue prohibido, por parte de Jones, dar entrevistas a TV Azteca o Televisa.

Según el periodista Gabriel Cuevas, durante el programa Fórmula Espectacular, Meza únicamente había tenido contacto con Telemundo. A ello, durante la misma emisión del programa, Flor Rubio (comunicadora) expresó su desacuerdo con Lupita Jones diciendo «El enojo de Lupita Jones también es con Andrea Meza, porque a Lupita se le olvida que cuando se gana un concurso uno va a representar a un país, no a una empresa. Cuando vas a Miss Universo representas a México, no a Grupo Imagen, TV Azteca o Televisa».