La actriz Kate Del Castillo ha sido la última celebridad en sentarse a charlar con Gloria Estefan en la versión latina del programa ‘Red Table Talk’, que creo Jada Pinkett Smith, para sincerarse acerca de su vida personal y de su carrera.

Su currículum amoroso, que ha sido documentado de sobra por los medios mexicanos, ha ocupado gran parte de la conversación que ha mantenido con la cantante para repasar sus dos matrimonios hasta la fecha: con el exfutbolista Luis García Postigo y el actor Aarón Díaz.

La boda de ensueño que protagonizó con el deportista en 2001 dio paso a una tormentosa convivencia en la que ella sufrió malos tratos tanto físicos como psicológicos, de los que ha hablado en el pasado, y que llegó a su fin cuando decidió abandonarle aprovechando que estaba jugando el Mundial de Fútbol de Japón.

“Él me pedía perdón de rodillas y lloraba cada vez y me decía que necesitaba ayuda. Y yo estaba tan enamorada que quería que las cosas funcionaran a toda costa, y lo intenté todo”, ha explicado la intérprete acerca de su exmarido, para admitir que en realidad supo que lo suyo no funcionaría en la luna de miel.

Aquella experiencia fue la responsable de que, cinco años después de su divorcio, Kate se precipitara dándole otra oportunidad al amor con el joven intérprete Aarón Díaz, a quien sigue recordando como un hombre encantador que además la hacía sentirse segura, pero con quien sabe que no debería haberse casado.

“Para serte honesta, fue una estu**dez y una irresponsabilidad, porque sabía que no iba a funcionar. Aarón era mucho más joven que yo, y muy divertido. Salíamos a montar en moto juntos, a escalar… hacíamos todas esas cosas que a mí me encantaban y que antes no podía hacer, y así empezamos a vivir juntos. A mis padres no les gustaba porque son muy conservadores y me pedían que me casara”, ha confesado acerca de los motivos por los que pasó por el altar por segunda vez. “Para serte sincera, no estaba enamorada”, ha añadido.